www.radio.larazon.co

Una respetuosa reflexión

Por: Javier De La Hoz


Definitivamente en nuestro país cada cierto tiempo se suele decir que tocamos fondo, el problema es que Colombia pareciera no tener fondo, si se revisa la historia reciente; y digo reciente para referirme al periodo comprendido desde 1980 a la fecha, encontramos acontecimientos donde es entendible que se diga “tocamos fondo”, ministros, procuradores, magistrados y hasta candidatos presidenciales asesinados, presidentes de la República financiados por el narcotráfico, desastres “naturales” claramente predecibles y un largo etc. se suman a esta lista.

Esta semana que finaliza fue especialmente perturbadora en Colombia; el mismo día, la JEP aplica la garantía de no extradición a Jesús Santrich y ordena su libertad inmediata, renuncia el fiscal y su vicefiscal, se captura de nuevo a Santrich, sin que pudiera faltar el show del intento de suicidio, se ordena la captura de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia por su participación en el denominado cartel de la toga, siendo esta última noticia la que menos despliegue tuvo, así de grave estará la situación; se captura a un magistrado de la Corte Suprema de Justicia y pasa a un segundo plano porque se dieron hechos más relevantes para los medios.

Ante la gravedad de los hechos acaecidos me pregunte muy temprano; ¡Que carajos estamos haciendo mal!, mi primera reacción fue buscar la respuesta en los dirigentes políticos, no obstante, a los pocos minutos retumbo en mi cabeza una frase “bueno y no son quienes ahora se quejan los que votan por ellos”, y me dije, ¡verdad es!

Seguí meditando en el tema y eso me llevo a preguntarme, ¿Qué estoy haciendo o aportando para que esto cambie? y me dije, no soy político, pero soy Papa y como Padre tengo la responsabilidad más importante que una persona pueda tener, formar hijos.

Solemos los seres humanos buscar culpables de los males que padecemos a nuestro alrededor sin antes realizar el mínimo análisis interior del porqué de las circunstancias que estamos afrontando en determinados momentos, basta solo revisar redes sociales para comprobar el nivel de pugnacidad y violencia al que se llega en todos los ámbitos; en este punto nuevamente reflexiono y me pregunto, ¿Por qué algunas personas les desagrada que otros hagan visibles sus éxitos? , la respuesta la tendrá cada quien en su interior.

Es cierto, el país está en un profundo caos institucional producto de desafortunadas y terribles decisiones que se advirtieron por muchos oportunamente; advertencias que no fueron escuchadas, el punto es, ¿Qué puede hacer cada uno desde sus hogares para aportar algo y salir del platanal en el que algunos nos metieron?

De mi parte decidí educar a mis hijos conforme a unas convicciones interiores que los lleven a actuar correctamente, y cuando se equivoquen tengan la entereza de reconocer sus errores, levantarse y seguir adelante, este país no puede seguir siendo construido sobre la doble moral que muchos profesan, en público rechazan la corrupción pero en privado celebran como se roban el erario, en redes sociales usan miles de apelativos misericordiosos pero en privado se reparten nuestros impuestos, ante los medios posan de grandes adalides y a renglón seguido salen a un concesionario a comprar vehículos con los dineros producto de ilícitos, atacan y acusan a quienes piensan distinto pero actúan igual o peor de sus acusados, en fin, esa doble moral e hipocresía es la que debe ser combatida desde la formación familiar, no existe otra salida, en la medida en que formemos niños respetuosos de la ley, que actúen correctamente, que sean íntegros, que asuman las consecuencias de sus actuaciones, que tengan claro que tener dinero no es sinónimo de éxito, que vivan para cumplir un propósito, solo de esta forma nuestro país caminara por una senda correcta.



¿Qué opinas de esto?