Sobre el periodismo

Por: William Mercado Echenique


A propósito de la celebración la semana anterior del día del periodista, oficio que merece toda la admiración y respeto por parte de la sociedad, por la responsabilidad que representa, ante la formación y generación de opinión, construcción de conceptos y conocimiento individual y grupal, se me ocurren algunas reflexiones.
– Quien comunica tiene la gran responsabilidad de decir la verdad. No se trata de difundir lo que da más rating, likes o seguidores, sin importar la veracidad de la noticia, pues el periodista está comprometido con quienes le creen y confían en la honestidad de su ejercicio.

– Ir más allá de la superficialidad de un trino o titular llamativo, para indagar sobre lo que no es evidente y también a cerca de lo que es, denota mayor trabajo en una época en la que las redes sociales se han convertido, en el principal órgano comunicador.

– Informar es cuestión de ética y valores, no de vanidades ni egos. No es para llamar la atención sobre la persona, ni de pasar por encima de los demás para alcanzar un reconocimiento que sea producto de la búsqueda del interés personal de figurar.

– El periodismo no es para destruir, si no para construir: conocimiento, conceptos, opiniones. No para destruir personas. Las percepciones personales que se tengan sobre los individuos, no deben ser los orientadores de la noticia.

– Precisamente por la relación de confianza que se consolida entre el periodista y su audiencia, lo que debe primar es el respeto, tanto en la forma como se abordan los temas, como en el trato que se da, a quienes hacen parte de la noticia. Como receptor de información, no se espera ser manipulado, por intereses políticos, comerciales o personales.

Todos nos hemos dado cuenta de la gran influencia que ejercen los medios de comunicación en la realidad mundial y el impacto de las redes sociales en la dinámica de informar. Se ha pasado de querer ser el primero en dar la noticia, a querer comunicar en “tiempo real”, esto nos lleva a un bombardeo permanente de información, que crea un nivel de confusión y estrés, porque en este afán, se terminan haciendo públicos los datos sin previa verificación, y son innumerables las correcciones, retractaciones y modificaciones que se hacen diariamente, quedando en el universo noticioso la noticia inicial.

Si hay algo que agradece un oyente o lector, es que se informe con neutralidad, porque finalmente lo que se busca al ver noticias, leer diarios o escuchar radio, es enterarse de lo que pasa en nuestras ciudades, departamentos y el país, para generarse una opinión propia.
Ver la evolución que ha tenido en el departamento de Córdoba la labor periodística, me llena de orgullo. Nuestros periodistas cada vez más dejan ver su vocación y profesionalismo al momento de comunicar, utilizando los medios disponibles para transmitir de manera responsable los hechos que se viven en el día a día de nuestras poblaciones, fortaleciendo el estatus de esta profesión y consolidándose como una fuerza importante a nivel regional.



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