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Síndrome del emperador

Opinión / Por: Marta Sáenz Correa.


Opinión/ Por: Marta Sáenz Correa.

Con frecuencia observamos en lugares públicos a niños con comportamientos de extremo enojo cuando no obtienen lo que quieren, que terminan en agresiones verbales y físicas con aires de autoridad. Lo anterior, es lo que se denomina el síndrome del emperador o del niño tirano, que se inicia en casa cuando el niño comienza a desafiar a sus padres. Este trastorno se caracteriza por el sentimiento de autoridad que puede llegar a tener un menor de edad hacia los demás, de manera que cuando no obtiene lo que quiere, reacciona agresivamente.

Los niños que padecen este síndrome tienen un sentido exagerado de lo que les corresponde y esperan que los que están a su alrededor se lo proporcionen; así como una baja tolerancia a la incomodidad, especialmente si es causada por la frustración, el desengaño, el aburrimiento, o la negación de lo que han pedido, que expresan con rabietas, ataques de ira, insultos y violencia; están centrados en sí mismos y creen que son el centro del mundo; exigen atención, no solo de sus padres, sino de todo su entorno y cuanta más se le da, mas reclaman; y, discuten las normas y los castigos con sus padres a quienes consideran injustos, malos.

Se tiende a culpar a los padres de este tipo de conductas por ser demasiado permisivos y protectores con sus hijos, sin embargo, el ambiente en el que vivimos es una variable determinante, porque hoy los niños viven una sociedad consumista, individualista, en la que prima el éxito fácil y rápido.

Los expertos señalan innumerables causas genéticas, familiares y ambientales que ayudan al desarrollo de este síndrome y consideran que ha habido un abandono de las funciones familiares, sobreprotección, hábitos familiares determinados por la escasez de tiempo, ausencia de autoridad, permisividad y, sobre todo, falta de elementos afectivos, como la calidez en la relación con los hijos.

Para finalizar, no podemos olvidar que son los padres quienes deben ejercer su función; los padres híper protectores y permisivos que claudican ante los caprichos de sus hijos, están creando niños tiranos. Si bien es cierto que todos los niños tienen rabietas, la tarea es que no se salgan con la suya y marcar límites. Algunas recomendaciones si tu hijo tiene el síndrome del emperador: 1) Establecer reglas claras y explicar las razones de estas. 2) Mostrarse firmes respecto a lo que sus padres hayan decidido 3) Ser coherentes, los padres deben tener la misma opinión respecto a un mismo problema. 4) Supervisar las actividades de los hijos. 5)Procurar gratificar en vez de castigar. 5) Otorgar a los hijos responsabilidades acordes a su edad. 6) No sobre protegerlos.

PARA DESTACAR:

Primero yo, segundo yo, tercero yo y, si sobra algo, que sea todo para mí. Con esa frase, la psiquiatra Olga Albornoz resume la conducta de los llamados pequeños tiranos, menores rebeldes, agresivos y en extremo caprichosos.



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