¿Reactivación económica gradual o indisciplina social?

Por: Guillermo Montiel Payares*


Por: Guillermo Montiel Payares*

El presidente de la República, Iván Duque en una de sus acostumbradas alocuciones, expresó la semana anterior lo siguiente: “La pauta entre el 1 y el 30 de junio es seguir dando un paso adelante en esta gradualidad responsable, de recuperar vida productiva en temas como el comercio con controles de aforos, con protocolos y esa gradualidad se va a ir manejando con los respectivos alcaldes”, es decir, sigue en cabeza de los mandatarios locales el pronunciamiento de lineamientos y directrices tendientes a seguir reactivando sincrónica, paulatina y cuidadosamente los sectores económicos autorizados, razón que obliga también, a definir los protocolos de salida en cada municipio de conformidad con los lineamientos emitidos por el Ministerio de Salud.

En ese sentido, los centros comerciales y reconocidas cadenas de suministro, han acertado en la implementación de estándares de bioseguridad y controles de ingreso, y a pesar de la molestia que causa en algunos usuarios el exceso de información personal que muchos de ellos exigen, todo parece indicar que el proceso de adaptación de los Protocolos de Bioseguridad se está realizando de manera correcta, bajo los preceptos del distanciamiento social, la cultura del lavado y desinfección de manos, sin embargo, causa curiosidad el manejo de los llamados “aforos máximos”, de hecho, es común ver extensas filas de personas y vehículos en las entradas de los mencionados negocios, situación ésta que no se debería estar presentando si la restricción de acceso por número de cédula se estuviera cumpliendo de manera correcta.

Entre tanto, en la zona Céntrica la dinámica es otra, y hago énfasis en ella, porque reúne al porcentaje mayor de establecimientos, y por lo observado, algunos comerciantes no han logrado entender el concepto de trabajo seguro, e insisten en realizar sus actividades con el mínimo de inversión en bioseguridad, tanto es así, que más de trescientos han sido cerrados hasta que cumplan con los parámetros establecidos por el gobierno nacional y las alcaldías, es decir, hasta que no se evidencie la entrega de Elementos de Protección Personal, la adquisición de insumos de medición de temperatura, señalización de áreas y el aplicativo de lavado y desinfección de la infraestructura.

Pero lo mencionado anteriormente no es la única de las falencias, actividades de Auditoría del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, han hecho notoria la ausencia de procesos formales de vinculación laboral, en especial la afiliación del personal a las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL); abunda por estos días la informalidad y muchos empresarios no perciben el riesgo social y financiero que implica asumir de su propio bolsillo el contagio de sus trabajadores, pues no solo incurren en posibles sanciones legales, sino que quedan expuestos al pago de incapacidades e indemnizaciones por cuenta propia, por ello aclaró, que el afán de recuperar lo dejado de recibir durante la pandemia no resulte más costoso que la producción misma, como dicen en el argot popular: “que no resulte más caro el remedio que la enfermedad”.

Es de precisar que, la implementación de la normativa se debe realizar de manera consciente, controlar el ingreso del personal al servicio de la empresa o la organización es de vital importancia, diligenciar diariamente los registro de temperatura es imperante y verificar la entrega y uso de los EPP es simplemente indivisible de la cotidianidad laboral; los tapabocas, son desechables, o sea, descartables, de uso diario, no para tenerlos “per saecula saeculorum”, la cultura del autocuidado no es un papel que se compra y se registra para cumplir un requisito, ésta cultura es un estilo de vida empresarial que debe primar sobre los intereses monetarios, y ante todo, debe ser consecuente con la realidad de cada compañía, el manual de bioseguridad no es otra cosa que el conjunto de medidas preventivas, destinadas a mantener el control de factores de riesgo laborales procedentes de agentes biológicos, físicos o químicos, asegurando que el desarrollo o producto final de dichos procedimientos no atenten contra la salud y seguridad de los trabajadores y los usuarios o clientes.

A propósito del día sin I.V.A.

A pesar de la aparente escasez de dinero circulante o flujo de efectivo, escucho a muchos esperando el día sin I.V.A. para acceder a productos presumiblemente no esenciales, sin embargo, y por el bienestar de todos espero que ese día no se convierta en el Día de los Contagios, por ello es preciso aclarar, que, para esa fecha, existen montos máximos de compra y clasificación de bienes incluidos en la oferta.

El Ministerio de Hacienda y la DIAN determinaron siete categorías de productos a las que, durante tres días, no se les cobrará este impuesto; lo anterior significa que para todas las manufacturas que están por fuera del Decreto 682 del 21 de mayo de 2020, que reglamenta la iniciativa, se seguirá cobrando el mencionado impuesto ese día, así como el 3 de julio y el 19 de julio, que son las fechas adicionales previstas para este año, en las que no se pagará I.V.A por el serie limitada grupo de productos.

Dato curioso: ¿cuál es la confiabilidad en los equipos de medición de la temperatura?

La Guía Rápida para las Mediciones en Dispositivos Biomédicos emitida por el Ministerio de Salud y Protección Social establece que se deben calibrar todos los equipos cuya finalidad sea medir, pesar o contar, por lo tanto, los termómetros infrarrojos que están utilizando al ingreso de los negocios, indistintamente de su naturaleza comercial, deben responder a un patrón de metrología, es decir, que una entidad certificada para tales fines, debe acreditar la correcta parametrización, sin embargo, no lo están realizando de esa forma, lo cual pone en duda la confiabilidad en la los resultados que arrojan los equipos que sin Registro INVIMA y a elevados costos abundan en la ciudad; repito, sólo por cumplir con un requisito y no un acto introspectivo de fomento de la seguridad en el trabajo.



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