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Mile quedó con la cara como un cuadro de Picasso.

Marcos Velázquez, Docente e Investigador. Por Marcos Velásquez. Mile sabe que Phillip Kotler definió el Marketing como <<la técnica de administración empresarial que permite anticipar la estructura de la demanda del mercado elegido, para concebir, promocionar y distribuir los productos y/o servicios que la satisfagan...


Marcos Velázquez, Docente e Investigador.
Marcos Velázquez, Docente e Investigador.

Por Marcos Velásquez.

Mile sabe que Phillip Kotler definió el Marketing como <<la técnica de administración empresarial que permite anticipar la estructura de la demanda del mercado elegido, para concebir, promocionar y distribuir los productos y/o servicios que la satisfagan y/o estimulen, maximizando al mismo tiempo las utilidades de la empresa>>.

También tiene presente que el marketing ha afinado su posición de partida.  Desde que se centraba en el producto (Marketing 1.0) como objeto estratégico para llegar al mercado, al momento en que empezó a centrarse en el consumidor (Marketing 2.0), tratando de satisfacer sus necesidades, hasta llegar a lo que hoy está empezando a vislumbrar: un marketing centrado en los valores (Marketing 3.0).

Mile tiene claro que el saber no hace inmune al ser hablante ante las envestidas de la realidad.

Por ello le cuesta comprender esta última transición del marketing, dado que en su práctica de consumidor, en un mercado con ofertas de productos y servicios a “tutiplén”, donde cada vez, por los empaques, sus colores, las tipografías o las imágenes es más difícil en una góndola diferenciar los productos, o en las calles, en los letreros, los nombres de las  marcas de los servicios, dado que cada vez tienden a ser más homogéneos con tal de hacerle la celada a la percepción de los consumidores.

Mile es de los que se angustia cuando entra al supermarket de prisa a comprar algo que hace falta para reponer en el frigo y no lo encuentra en el lugar de siempre.  O por el contrario, si le dicen que no ha vuelto a llegar ese producto,  entra en pánico escénico y se le desdibuja la realidad.

No sabe qué hacer.  Se bloquea, queda en blanco y más fácil prefiere irse a casa sin nada, que ponerse a pensar en una marca nueva que remplace la del producto que él estaba buscando.

Frente a ello, Mile comprende que el marketing centrado en los consumidores es una posición halagüeña para quien hoy día tiene poco tiempo y necesita resolver su demanda de modo rápido y concreto.

Igual le pasa con los servicios.  Prefiere esperar al conocido por cuestiones de una tranquilidad matizada por la seguridad que habita en el adagio popular que reza: “más vale malo conocido que bueno por conocer”, que exponerse a alguien que lo descentre de su esquema cotidiano del supuesto control sobre las cosas.

Por ello, cuando escuchó por primera vez el concepto de marketing centrado en los valores, quedó con la cara como un cuadro de Picasso, ya que Mile, aunque tiene un dispositivo móvil android, aún vive sus días centrado en el lazo material con los productos y servicios que es propio del comercio offline, y no en el mundo del comercio online.

El mundo online impone una lógica de pensamiento que transforma los modos en que hacemos lazo social en relación al consumo.

Por ello, las dinámicas del imaginario social, en relación a lo que plantea Kotler en su definición, acerca de <<anticipar la estructura de la demanda del mercado elegido, para concebir, promocionar y distribuir los productos y/o servicios que la satisfagan y/o estimulen>>, lleva a que el marketing hoy centre su atención en lo que tenemos a la mano.

Es decir, Mile puede dejar su billetera en su hogar y seguir su camino al trabajo, pero nunca podrá dejar el celular, dado que allí está su conexión con el mundo.

Esto implica que lo material pasa a un segundo plano, ya que el mundo online, al “estar a la mano” construye nuevas significaciones imaginarias que implican que las empresas organicen sus estrategias a partir de lo intangible, y no desde el contacto material con los bienes y servicios como lo hemos conocido hasta ahora.

A lo sumo, para Mile este rollo es demasiado abstracto aún.  Lo que él no sabe, a pesar de estar inmerso en él, es que gracias a lo que él piensa de la marca que le presta los servicios de su telefonía celular, él encuentra una confianza que le ha generado una experiencia que le permite, a pesar de los impases y de los imposibles anhelos de perfección en la calidad del servicio, una fidelidad a dicha marca.

Mile valora la marca que le brinda el servicio de su telefonía celular, quizá porque dicho servicio le genera estabilidad, la cual le proporciona un equilibrio.

Sin embargo, pensando así, Mile todavía razona desde la lógica del mundo offline.  Él, quien aspira en un momento adquirir un saber que le permita ofrecer sus servicios de marca personal en el mercado con una mirada de estrategia de marketing a la altura de las circunstancias, ahora se pregunta sobre cómo pensar eso de los valores y el equilibrio en un mundo que, fuera de que apenas está empezándose a inventar, a cada instante se está reiniciando, retomando.

Mail: marcosvelasquezoficial@gmail.com

Twitter: @MARCOS_V_M

 



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