Los deseos para el departamento de Sucre en 2020

Por: Mario Ruíz


Opinión. Edgar Allan Poe, dijo “los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche”. En Sucre seguimos soñando de noche, pero no de día. Tenemos la oportunidad de hacerlo para estos 4 años que empiezan. Esa es la importancia de 2020.

Comparto mi deseo de agenda pública para Sucre: reducir las desigualdades. Propongo para ello tres ejes: i) fortalecer la competitividad y la innovación pública; ii) luchar contra la pobreza y iii) combatir decididamente la corrupción.

  1. En competitividad, Sucre ocupa el puesto 23 de 33 entidades territoriales, según el Índice Departamental de Competitividad de 2019. El peor del Caribe después de La Guajira. Se mantuvo en el mismo puesto del año pasado. No le ha ido bien en mercado laboral, educación superior y formación laboral, sostenibilidad ambiental e innovación. Sin embargo, según el índice, Sucre tuvo avances importantes en salud, por ejemplo, en materia de coberturas de vacunación en niños mayores de un año, reducción en tasa de mortalidad materna, aumento en la cobertura de aseguramiento de salud, entre otros.

El reto está en aprovechar sus potencialidades, y por eso se requiere de una política de innovación pública centrada en la agroindustria, el turismo y la cultura. Debemos ser capaces de tener el capital humano de acuerdo a nuestras potencialidades de competitividad, y por ello, la inversión en educación es vital. La primera cuota está en los recursos de regalías del departamento. Desde el punto de vista del sector privado vale la pena contar con un ProSucre, para ir por esa dirección de desarrollo regional.

  1. Sucre necesita un gran acuerdo de lucha contra la pobreza. Nuestro departamento es el sexto con más pobreza -multidimensional- del país, y el segundo del Caribe después de La Guajira, según el DANE. Quien lleva la peor parte son los habitantes de zona rural, donde la pobreza es el doble que en zonas urbanas. Tenemos suficientes problemas que requiere establecer prioridades. El principal es el trabajo informal. Le siguen los temas de educación, relacionado con el bajo logro educativo y analfabetismo. Por último, un tercer grupo de asuntos por resolver, como el hacinamiento, saneamiento básico y el acceso a agua.

Un gran acuerdo contra la pobreza debe vincular el emprendimiento, la educación, y el acceso básico a vivienda, agua y alcantarillado. Ahora más que nunca es importante sumar esfuerzos de municipios y el departamento para hacer proyectos de impacto regional. Vale la pena fijar metas por subregiones.

  1. No es un secreto: hay corrupción en Sucre. El problema es que aún no salen deciciones de las autoridades frente a varios escándalos de corrupción. Sin embargo, el período 2016-2019, tuvo a 8 de 26 alcaldes con líos judiciales. Incluso dos de éstos destituidos. La alianza de los gobernantes con los mismos que han demostrado robar los recursos del Estado, es exactamente el camino que debemos evitar. Si queremos darle a Sucre aires de cambio, debemos unirnos como sociedad para condenar los actos de corrupción, y demandar iniciativas concretas que traigan transparencia. Para mí, un buen inicio de una política pública anticorrupción podria estar en: contratación pública transparente y abierta; presupuestos públicos con participación ciudadana; concurso de méritos; rendiciones públicas de cuentas; fortalecer la atención de la ciudadanía en entidades públicas y grupos auditores ciudadanos.

Este es el momento para soñar despiertos en Sucre, y ver a nuestro departamento con un desarrollo sostenible. La palabra está en la ciudadanía y los gobernantes, responsables de construir los nuevos planes de desarrollo 2020-2023.



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