La virtualidad en los tiempos del coronavirus

Por: *Carlos Isaac Manning Bula


En esta época de pandemia, las Instituciones Educativas del país en todos los niveles, sus directivos, docentes y estudiantes hemos tenido que enfrentar otros retos adicionales al de velar por nuestra salud y por la de nuestras familias; y se trata de la implementación de una modalidad a la cual no veníamos acostumbrados muy a pesar de utilizarla y de contar con plataformas que de cierta manera suplían las necesidades que se tenían en temas de virtualidad.

Desafortunadamente nuestro país no estaba preparado para brindar educación virtual a nivel básico, medio, técnico ni superior. Esa es la conclusión que hemos podido llegar los que trabajamos en educación y expertos en el tema ante la medida adoptada de brindar enseñanza remota a millones de escolares y de universitarios que están sin clases presenciales, debido a la pandemia.

Uno de los grandes problemas de la virtualidad en los tiempos del coronavirus es que la conectividad a Internet no está garantizada para todos los estudiantes, especialmente los de menores recursos e incluidos los que viven en zonas rurales, ya que por más recursos que se tenga, el Internet o no llega o es de mala calidad.

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A esto se suma que nuestro sistema educativo no estaba preparado para la educación 100% virtual, más la gran resistencia por parte de estudiantes que no están acoplados en la metodología denominada Educación Autónoma, donde ellos son responsables de su propio aprendizaje y, la inconformidad de padres de familia que consideran que la virtualidad es un capricho de las instituciones educativas y no un tema de seguridad y salud mundial.

Por otra parte, los problemas del componente práctico, por ejemplo, contenidos que no se pueden dictar de manera virtual, los que requieren laboratorios, equipos especializados, aulas didácticas, materiales e insumos con los que cuentan solo las instituciones. Sin embargo, a pesar de las falencias, es importante rescatar que esta crisis es una gran oportunidad para reforzar los programas virtuales existentes e implementar otros nuevos.

Adicionalmente al problema de la conectividad y a los mencionados, hay otro factor, muchos de los docentes no estaban lo suficientemente capacitados para enseñar a través de la modalidad virtual. Entre mayor es la edad, menos digitales son. “inmigrantes digitales”.

La mayoría de docentes de todos los niveles educativos, incluidos los de educación superior se formaron para dar clases en forma presencial. Un gran porcentaje no poseía competencias para una docencia online efectiva. Algunos han sido tutores de cursos virtuales, pero no es lo mismo. El diseñar espacios virtuales no es tan sencillo, se requiere formación y experiencia y esto se debe a que la enseñanza virtual no había sido tan necesaria como hasta ahora.

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Es importante entender que el proceso educativo es más que contenidos y habilidades tecnológicas: tiene un importante proceso de socialización, lo que implica el desarrollo de competencias sociales, culturales y ciudadanas, son áreas que no podemos sacrificar para convertirnos en fábricas de recursos de capital humano para la economía dejando a un lado el desarrollo humano integral.

Más allá de los problemas de las actuales circunstancias por la pandemia, considero que la educación y la tecnología son grandes aliados y que la necesidad ha hecho que, tanto los docentes busquen y generen material de apoyo de calidad, como que los estudiantes ordenen su tiempo y se acoplen a esta modalidad.

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En mi caso en particular, esperaría que después de esto se tome más en serio la formación virtual, que las instituciones sigamos fortaleciendo esta área, que existan en el país un mayor número de universidades, institutos, colegios en modalidad virtual o al menos que complementen la presencialidad con la virtualidad. Es una gran oportunidad para formar a los docentes, a los estudiantes, para estar preparados para la enseñanza virtual.

Por último, pienso que el futuro de la educación es totalmente digital y basado en tecnologías de la información de la comunicación. Esta pandemia cambiará nuestra forma de vivir para siempre y en muchos aspectos. Pero en el uso y valorización de la tecnología, para mí, es claro que será radical.

*CARLOS ISAAC MANNING BULA.
Magister en Educación
Director General – Instituto TECNOLÓGICO SAN AGUSTÍN



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