Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

La impotencia emocional

Por: Marta Sáenz Correa


Opinión. Uno de los retos más difíciles que debemos enfrentar en nuestro desarrollo espiritual y tránsito por esta vida, es qué hacer con nuestros sentimientos de impotencia.

Hay un momento en el camino de todos en el que las cosas no salen como las imaginamos o salen terriblemente mal, y se generan situaciones que nos causan dolor e impotencia, la sensación de que no hay manera de escaparnos no importa lo que hagamos, pura desesperación y desolación.

La impotencia, es la emoción que nos producen aquellas situaciones en las que queremos conseguir algo y no lo podemos alcanzar.

Como resultado, nuestra percepción se cierra y todo lo que podemos ver, todo lo que existe para nosotros, está coloreado por esas sensaciones de ira, miedo y ansiedad. Si vivimos en esa sensación, nuestra vida será más frustrante, y aunque sea una emoción desagradable, se puede convertir en un gran reto a superar para lograr tener una transformación personal. Cambia el foco de visión hacia las cosas que si puedes y que te hacen sentir poder.

Muchas personas confunden los conceptos de frustración e impotencia, la primera se trata del malestar que resulta que uno no vea realizado aquello que esperaba; y la impotencia, es el profundo e inconsolable dolor emocional que surge de no poder remediar una situación o circunstancia desagradable, o llevar a cabo una idea.

Quienes se sienten impotentes ante ciertas circunstancias suelen sentir que nada podría librarlos de la dificultad. Sino aprendemos como manejar y eventualmente superar estas emociones, nos llenamos de un sentimiento estable de decepción, desmotivación y abandono de todas las metas y proyectos en todos los planos de nuestra vida.

Como cualquier otra emoción, la impotencia tiene que ser controlada y canalizada de manera positiva, de forma que la persona sea capaz de afrontar las dificultades y limitaciones que se le presentan en el día a día.

Te recomiendo, ver la vida desde otra perspectiva. No te abrumes por el sentimiento de impotencia que solamente nublará tu juicio y te atará indefinidamente a la situación actual.

Usa tu potencial y fortalezas para continuar planeando el gran escape. Hay que aprender a perdonarse por las equivocaciones cometidas, no castigarnos, ni insultarnos por haber tomado el camino menos conveniente para nosotros; pensar fríamente cuál es el paso factible y más rápido para comenzar a inclinar la balanza de la vida a nuestro favor; y, no caer en la tentación de tomar decisiones impulsivas que no conducen a nada.

No estás solo en este mundo y siempre se puede salir adelante, la solución está a tu alcance, solamente debes aprender a buscarla con paciencia.

PARA DESTACAR:

La impotencia, aunque a veces es dolorosa, es una parte esencial y positiva del éxito. Bo Bennett.



¿Qué opinas de esto?

¿Qué opinas de esto?