Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

La equidad que soñamos los sucreños

Por: Mario Ruíz Soto


Edgar Allan Poe, dijo “los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche”. En Sucre estamos soñando todas las noches con algo mejor, pero a veces se nos olvida soñar durante el día. Es el momento perfecto para que nuestros sueños de día se incorporen al nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022.  

Lo digo sin dudas. El rumbo de progreso para el departamento de Sucre debería ser la equidad -otro día hablaremos de la lucha contra la corrupción-. Quiero concentrar la discusión en al menos cinco temas: i) competitividad, ii) lucha contra la pobreza, iii) innovación pública, iv) déficit de vivienda y v) cobertura en acueducto y alcantarillado.

En primer lugar, el Índice Departamental de Competitividad de 2017, donde analiza a 26 departamentos del país, ubica a Sucre en el puesto 22, es decir, dentro de los cinco últimos lugares. Hay que agregar que el año pasado estaba en el puesto 21 y, además, después de La Guajira, Sucre es el departamento con peores condiciones para la competitividad en el Caribe.

¿Dónde debería concentrarse una política pública para mejorar la competitividad en el departamento? Según el índice, se deben hacerse esfuerzos en el desempeño administrativo de las entidades públicas; en mejorar la autonomía fiscal; en transparencia; en infraestructura de TIC; en fortalecer el mercado y el sector privado; en calidad de educación básica y media; en cobertura de educación superior; en mejorar la salud de la primera infancia; en sostenibilidad ambiental -Sucre está en el penúltimo lugar del país en este aspecto-; en eficiencia de los mercados -es el último del país en este punto-; y en innovación y dinámica empresarial -dentro de los últimos tres lugares del país-. Los problemas están identificados, y como ven es una larga lista. Se requiere priorizar para que una acción pública tenga mayor éxito.

En segundo lugar, según el DANE, Sucre es el sexto departamento -de 23- con mayor pobreza monetaria en Colombia. En los cinco primeros lugares del país están los departamentos de Chocó, La Guajira, Cauca, Magdalena y Córdoba. Esta situación indica que 2 de cada 5 sucreños son pobres. Si bien se ha reducido la pobreza en 27% en los últimos 15 años, con la tendencia actual se necesitan otros 15 para que el departamento llegue a una tasa del 14%, y unos 21 años para reducirla a un dígito. A esto debe agregarse que la pobreza rural es mayor que la urbana.

Según el DNP, en 17 municipios de los 26 del departamento la pobreza multidimensional rural -otra forma de medición- es superior al 90%. Hay otra forma de decirlo, 9 de cada 10 personas en la zona rural son pobres. ¿Cómo hacemos para reducir más rápido la pobreza? Las soluciones de política pública deben pensar en nuevas formas para hacerlo. Esto me lleva a mi otro punto.

En tercer lugar, Sucre debe aprovechar sus grandes potencialidades. Según el DNP, hoy en día el departamento tiene ventajas en producción de bovinos, cementos, yuca, carne bovina y gas de petróleo. Una política de innovación pública debe enfocarse también en otras fortalezas que tiene el departamento como la leche, grasa bovina, granos de cereales y cueros de bovinos. Esta política de la que hablo tendría dos objetivos: mejorar la calidad de vida de los sucreños y reducir los niveles de pobreza. Para ello, necesitamos fortalecer la ciencia, tecnología e innovación en el departamento. Este, por ejemplo, es un sueño de día en palabras de Poe.

En cuarto lugar, el déficit de vivienda debe ser una prioridad no solo para Sucre sino para la región Caribe. Según el DNP y el DANE, 2 de cada 5 sucreños no cuentan con vivienda o deben mejorarse los hogares. Para mejorar, una solución es concentrar la acción pública en los municipios de mayor déficit cualitativo del departamento: Chalán, Colosó, Guaranda, Majagual y San Pedro. Es más, quien lleva la peor parte es la zona rural. 8 de cada 10 hogares rurales tiene un déficit de vivienda. No es el momento para dejar a alguien atrás.

En último lugar, el otro aspecto es la cobertura de acueducto y alcantarillado. Según el DNP, con base en la información de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios de 2016, Sucre es el cuarto departamento del Caribe con menor cobertura de acueducto (después de Bolívar, Magdalena y Córdoba) y el tercero en alcantarillado (después del Magdalena y Córdoba). Las cifras son claras. 1 de cada 4 sucreños no cuentan con acueducto y de 1 de cada 2 no tiene alcantarillado en sus hogares. Esta es la realidad aún con el esfuerzo del Plan Departamental de Aguas para Sucre que ascendió a 49.187 millones entre 2010 y 2017, según las cifras del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Sostenible.

Este debate también es de recursos. Entre 2015 y 2018, el presupuesto del Plan Nacional de Desarrollo vigente fue de 10,5 billones de pesos. El reto al menos es mantenerlo. Además, en este bienio (2017-2018), el departamento cuenta con un poco más de medio billón de pesos de recursos de regalías.

Con una priorización y una buena estrategia, podrían hacerse políticas de alto impacto para buscar la equidad. Aquí les dejo algunos puntos para buscar soluciones, y esto no es sólo un asunto de Gobierno, también es ciudadano. Para ello, el primer paso es que se incluyan en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo.  Es hora de soñar de día, para ser conscientes de esas muchas cosas que se nos escapan.



¿Qué opinas de esto?