Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Estados Unidos no está en su mejor momento

Por: Marcos Velásquez


Opinión. Una Sinagoga es un lugar donde el judaísmo le rinde culto a HaSHem, al igual que un espacio para el estudio e interpretación de la Escritura.  En las Sinagogas no hay armas, está presente la fe y su encuentro con Adon-ai, sin que ello quiera decir que sólo allí él está.  Es un lugar sagrado en el que se consagra al Todo Poderoso la gratitud y la búsqueda de la armonía con la naturaleza de la vida. 

Sin embargo, un lugar que no se ubica en el lado del odio, fue profanado por un hombre preso del nacionalismo y posiciones necrófilas en donde la xenofobia y a lo sumo, el misoteísmo estaban presentes.

Este sábado 27 de octubre, una sinagoga de Pittsburgh, Estados Unidos, fue profanada por un hombre de 46 años, quien entró armado, haciendo comentarios antisemitas y disparando a quienes allí se encontraban concentrados en una ceremonia.

Más allá de las muertes que causó el hombre identificado como Robert Bowers, está el hecho de que un país de emigrantes como lo es Estados Unidos, hoy esté siendo aguzado por un presidente nacionalista que piensa más en los intereses económicos de una nación, antes que en las personas que han ayudado a forjar la riqueza de dicho país.

Todo líder que se encarga de dividir a su tribu, termina siendo desconocido por sus miembros. Un líder ha de buscar la consolidación de las individualidades en un proyecto social donde cada quien se sienta a gusto con su lugar, a partir de los aportes y el reconocimiento que la sociedad le hace a él por su labor.

El presidente de Estados Unidos es lo opuesto a la máxima del liderazgo. Es el ejemplo a no seguir en un momento donde la humanidad necesita afianzar la tolerancia, antes que promulgar la xenofobia y la indiferencia de quienes requieren la ayuda de los que se encuentran mejor.

Fácil es destruir, fácil es deshacerse del otro.  Lo humano, que a veces dista de lo inteligente, es aprender a respetar las diferencias y convivir, a partir del respeto, con quien no piensa como yo.

La historia de Colombia está plagada de actos fallidos de algunos hombres que en su momento no han sido tolerantes con las posiciones ideológicas de sus conciudadanos, y antes que entrar a dirimir las diferencias a partir del dialogo y por ende, de posiciones civilizadas, se encausaron por las vías de hecho asesinando y masacrando a todo aquel que no pensaba como ellos.

La época de los bárbaros se cree superada gracias a los avances de la tecnociencia, sin embargo, aun hay rezagos de bárbaros y de hombres que no utilizan o no tienen inteligencia para vivir en sociedad.

No importa que se bañen, que coman con tenedores, que usen saco y corbata, que tengan una profesión, no importa que estén en la cúspide de los ideales de una sociedad, dado que lo que hace bárbaro a un hombre es pensar que solo existe una forma de apreciar el mundo y por tanto la defensa de su cosmovisión admite aniquilar al otro, solo porque no piensa como él.

Estados Unidos no está en su mejor momento. Cuenta con un líder que está construyendo su propia destrucción, a partir de esos idiotas útiles que a través de las identificaciones alienantes, dan a conocer con sus actos, su estilo de pensar.

Colombia no está lejos de ello. Por tanto, hay que tener agudeza mental para identificar a los bárbaros que deambulan por nuestra sociedad.



¿Qué opinas de esto?