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El valor del detalle

Por: Marta Sáenz Correa


Opinión. Es cierto que los detalles recibidos no equivalen a la cantidad de amor que alguien siente por ti, pero también es igual de cierto que cuando alguien tiene detalles contigo te sientes especial, y agradeces que hayan pensado en ti y dedicado su tiempo.

Estar pendiente de los demás es una manera bonita de transmitirles que son importantes en tu vida y que estás pensando en ellos; y que mejor momento para revivir la importancia de los detalles que la Navidad.

Los detalles son una expresión del afecto, por medio de la cual se hace sentir a la otra persona que está presente en nuestro día a día; expresan compromiso, confianza, apertura para la construcción de la relación, y posibilitan que el otro mantenga la motivación activa.

A todos nos gusta sentirnos queridos y valorados. Son muchas las personas que queremos, pero a veces, con todo lo que tenemos que hacer todos los días, nos olvidamos de decirle lo importante que son en nuestras vidas. A esas personas que nos cuidan, nos sostienen, nos acompañan y nos dan su cariño incondicional debemos manifestarle nuestro amor y agradecimiento con detalles.

Pequeñas cosas que podemos hacer todos los días y que les demuestra lo importante que son para nosotros.

Así, que es bueno aprovechar un momento cualquiera para pensar qué pueden necesitar esas personas que están a nuestro lado; muchas veces no es necesario que hayan hecho nada extraordinario para que tenga sentido agradecerles lo que han hecho.

Dedica un momento todos los días a pensar que puedes ofrecer a tus personas más cercanas para que hoy tengan un mejor día. Ser una persona detallista es una habilidad que se puede adquirir cuando uno lo desee. Es un pequeño cambio en nuestro modo de ser que da la vuelta a nuestro mundo y lo llena de colores. No necesariamente se trata de regalarle algo material, me refiero a los pequeños detalles de la vida.

Se puede regalar tiempo a alguien que necesite nuestra ayuda, un abrazo fuerte para el que no tenga consuelo, un mensaje sorpresa de feliz semana, un bonito saludo de buenos días, o una frase cariñosa o divertida que puede alegrarle mucho el día a quien lo reciba. Las sonrisas, por ejemplo, no cuestan nada y tienen mucho poder.

PARA DESTACAR:

“Adoro a la gente detallista, no de comprar regalos, sino de regalar momentos”. Anónimo.



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