Educación con receta FMI: Inversión y reformas estructurales

Por: Boris F. Zapata Romero
10 meses atrás

En el departamento de Córdoba, los desafíos educativos son innegables. Datos del Censo de Población revelan que apenas un 2.4% de las personas que residen en zonas rurales cuentan con formación universitaria. Además, la tasa de cobertura de acceso a la educación superior en Córdoba es alarmantemente baja, marcando un modesto 23% en 2022, en contraste con el 54% que promedia el país. Sumado a esto, la tasa de deserción en educación superior en 2020 para Colombia fue del 7.6%, pero en Córdoba ascendió al 10.7%. Ante estos números, es patente la necesidad urgente de tomar medidas para abordar esta brecha educativa en la región.

No podemos ignorar las consecuencias inevitables de la inacción. Si no actuamos, la desigualdad se perpetuará y profundizará. Más jóvenes verán truncadas sus aspiraciones educativas y laborales, perpetuando así la brecha social y económica en la región. Las estadísticas de la OCDE también nos advierten de los costos negativos tanto para individuos como para la sociedad en general en casos de desempleo y informalidad juvenil. Los jóvenes que quedan excluidos de oportunidades de trabajo o educación (NEET, por sus siglas en inglés) tienen menos posibilidades de desarrollar sus habilidades y competencias, lo que afecta sus ingresos futuros y su bienestar.

Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), se ha destacado que la falta de empleo adecuado para los jóvenes desperdicia el capital humano y el potencial productivo de una nación, socavando su competitividad internacional. El FMI recomienda políticas que fomenten la inversión en educación y habilidades, mejoren el entorno empresarial para estimular la creación de empleo y promuevan reformas estructurales que faciliten la transición de los jóvenes al mercado laboral.

Para encarar este desafío educativo en Córdoba, es esencial adoptar un enfoque innovador. Una opción es inspirarnos en el sistema de educación dual alemán, que permitiría a los estudiantes acceder a educación terciaria mientras cursan la secundaria, dotándolos de habilidades prácticas y experiencia laboral.

El sistema de educación dual en Alemania abarca más de 330 ocupaciones diferentes, ofreciendo a los estudiantes una amplia variedad de opciones. Los resultados hablan por sí mismos: datos del Instituto de Estadísticas Laborales de Alemania indican que más del 90% de los graduados de este sistema encuentran empleo en los seis meses posteriores a su formación.

Resulta innegable que los países con mayor productividad poseen una mayor proporción de trabajadores con educación superior. Sin embargo, no todas las formas de educación superior tienen el mismo impacto en la productividad. Carreras técnicas, por ejemplo, pueden ofrecer ventajas significativas en términos de productividad al responder de manera más precisa a las necesidades del mercado laboral. Además, suelen tener una duración y costos menores, lo que representa un menor sacrificio de ingresos y un retorno de inversión más rápido para los estudiantes.

Implementar propuestas como esta asegurará que los jóvenes adquieran habilidades pertinentes y sean altamente empleables, promoviendo su inserción en el mercado laboral desde temprana edad. La reducción de la desigualdad, la capitalización del potencial de la juventud y el fortalecimiento de la competitividad son resultados tangibles que podemos alcanzar pronto con medidas que honren nuestras inmensas capacidades.

Resumen:

En el departamento de Córdoba, Colombia, la educación superior enfrenta serias deficiencias, con solo un 2.4% de la población rural teniendo formación universitaria y una tasa de acceso al nivel terciario del 23% en 2022, en comparación con el promedio nacional del 54%. La deserción es alta, alcanzando un 10.7%. Estas cifras resaltan la urgente necesidad de abordar la brecha educativa. La inacción perpetuará la desigualdad, afectando el potencial de la juventud y la competitividad de la región. Para solucionar este problema, se deben tomar medidas que incluyan la inversión en educación, apoyo financiero, formación técnica y la adopción de un sistema de educación dual como el alemán. Estas acciones pueden abrir oportunidades, reducir la desigualdad y fortalecer la competitividad de Córdoba.

Boris F. Zapata Romero

Consultor en Competitividad | Desarrollo Económico | Gerencia Estratégica