Diplomado en autocuidado, disciplina y responsabilidad social en tiempos de pandemia

Por: Guillermo Montiel Payares


Opinión. Aproximadamente, hace más de un mes, empezó a circular en el “ciberargot de las redes sociales, una frase tipo “meme” que expresaba: “se acabó la cuarentena y empezó el sálvese quien pueda”, en el fondo tenían razón, es más, en uno de mis escritos hacía mención a que la nueva forma de vida debe continuar, la economía no se puede parar porque el hambre es una enfermedad que trae consecuencias sociales desastrosas, en otras palabras, esto necesariamente tenía que suceder; pedagógicamente es como si hubiéramos hecho un diplomado en autocuidado, disciplina y responsabilidad social en tiempos de pandemia, cuyo contenido temático estuviera enfocado en la ya trillada frase “bajo estrictas medidas de bioseguridad”.

Módulo 1. “Yo me he cuidado más que él…”

Tanto es así,  que la frase a la que se hace alusión se convirtió en una frase de cajón, todos, absolutamente todos hemos sido rigorosos en el autocuidado,  es más, los reto a que hagan el ensayo y pregunten a primos, hermanos, amigos o sobrinos y notarán que el común denominador en la respuesta es “yo me he cuidado más que el…”, curiosamente notarás que al responderte no estarán usando tapabocas. Sin ser alarmista o exagerado, si eso fuera cierto, no tendríamos los índices de contagio que nos tienen al filo de un abismo en el cual un paso en falso nos puede llevar de nuevo al encierro, recuerden la frase del circo: “después no digas que no te avisamos”.

Modulo 2. Yo casi ni salgo.

Continuando con los módulos de aprendizaje, sigue la frase “yo salgo para lo absolutamente necesario”, aunque necesariamente salen todos los días, de hecho, desde que dieron vía libre a muchas de las actividades restringidas, existe a diario una razón para salir, no digo con esto que sea o esté prohibido, obviamente existen personas que laboralmente están obligados a sus actividades presenciales, pero una parte considerable de la población se mantiene en teletrabajo, y es precisamente a esto a lo que le está apostando el gobierno nacional, a que la actual pandemia sirva como herramienta de diagnóstico que ayude a implementar una nueva modalidad de trabajo, cuyos resultados repercutan en el fortalecimiento de las relaciones familiares a la disminución de costos operativos y de producción y mantener con tendencia a la baja las personas contagiadas o sospechosas de contagio.

Modulo 3. Eso pedido por domicilio no es lo mismo.

Todo vislumbraba un cambio de mentalidad y adaptación a las nuevas tecnologías, es decir, un salto de lo tradicional y cotidiano, en resumen, al aprovechamiento de las APP propuesto por las grandes cadenas de supermercados y restaurantes, tanto es así, que durante los meses de abril a agosto, eran (del verbo ya no) la maravilla, fuimos, del mismo verbo, expertos en comprar por internet, desde huevos hasta televisores, hoy por extrañísimas razones, no sirve ese mecanismo, no llega lo que realmente pedimos, lo cual nos obliga a ir presencialmente a adquirir, con aglomeraciones y mayor exposición, lo que bien se puede seguir adquiriendo desde casa.

Modulo 4. Aprender de lo Aprendido.

Finalmente, todo parece indicar que pronto habremos de olvidar lo que con sacrificio aprendimos, estamos a pocas décimas de perder el diplomado, espero que no sea así, pero los mensajes que nos mandan desde la presidencia parece que llevaran implícito un mensaje poco audible: “si volvemos a cuarentena es por culpa de ustedes mismos”, al menos así lo estoy percibiendo, la reiterada publicidad de los rebrotes en Europa, sumada a la apertura de las fronteras internacionales,  podrían ser el detonante de una nueva fase de pandemia o expansión del virus. No soy pesimista, he sido partidario de volver a la normalidad, sin embargo, no estamos poniendo en práctica lo que incansablemente trataron de enseñarnos durante éste largo periodo de tiempo. Por momentos, nos carcome la ansiedad y las ganas de volver a nuestra cotidiana vida social, aun sabiendo, que habrán de pasar muchos días para que es cotidianidad vuelva a ser lo que otrora fue, aun a sabiendas que estamos olvidando los más mínimos protocolos de autocuidado.

Electiva (La Ñapa): dice el dicho “que lo que empieza jugando, termina pasando, termina gustando”, o nos volvemos más responsables con el tema del autocuidado y la implementación asertiva y consecuente de los manuales de bioseguridad o la imagen que ronda a través de WhatsApp se va a terminar convirtiendo en realidad. “Una preguntica: la navidad es presencial o virtual, es para saber si el arbolito lo descargo de internet o lo saco del armario”.



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