De los inmigrantes árabes, en los valles del Sinú, sus descendientes y aportes a la cultura cordobesa

Por: Rodrigo Antonio Acevedo Marsiglia


Opinión. Son muchas las palabras de sentimientos, de gratitud y de afecto, para exaltar la memoria de la poetisa, escritora y gestora cultural Soad Louis Lakah, quien recientemente dejó en la tierra a “La Lío y otras Mujeres”, muy seguramente; para complacer los caprichos de Dios en la eternidad; dándonos razones de peso para recordarla y tenerla presente de manera especial en la historia del departamento de Córdoba como un referente de la literatura del Caribe colombiano. A nuestro saber, fue una mujer que trabajó por mantener activo el sector cultural de nuestro departamento, por lo cual, gestó iniciativas y proyectos para lograrlo; además de promover la producción literaria, también salvaguardando la tradición oral, guardando en audios, cuentos, mitos y leyendas regionales; después de su fallecimiento; resulta de gran valor hacer mención del invaluable aporte que dejó en las letras y la cultura cordobesa.

“Los inmigrantes árabes en los valles del Sinú, san Jorge y otros destinos.” Por ejemplo. Es uno de sus libros digno de ser resaltado; en el plasma las semblanzas de sus antepasados sirio – libaneses y una recopilación de datos históricos relacionados con el árabe, ese ser viajero que llegó a nuestras tierras como navegante por las aguas del Caribe colombiano y que salió de los países del medio oriente, siria, Líbano y palestina, escapando del dómino turco.

Lea también  En octubre, Colombia fue Montería y Montería fue un río de libros

Como si nos llevara al siglos pasado , en medio de una narración exquisita , Louis Lakah nos cuenta la manera en que el desplazamiento , la opresión del imperio otomano y la persecución religiosa, fueron los motivos que impulsaron la migración de los árabes que en pequeños grupos que viajaron desde sus tierras al continente Americano, acentuándose principalmente en Barranquilla y Cartagena, de donde salen a los destinos cordobesas (refiriéndonos específicamente a nuestro departamento ) aprovechando su cercanía al río como vía fluvial para el desarrollo productivo de una actividad comercial ; fue así como en medio de un ambiente laboral y de pueblo en pueblo navegando , por los ríos Sinú , magdalena y San Jorge los sirios afianzaron su predominancia en la región .

Tras un proceso de culturalización, lograron adaptar sus costumbres y su forma de vida a las ofrecidas por el medio que eligieron para radicarse, la principal colonia árabe se radicó en Lorica, de allí sus edificaciones coloniales y el nombre de Lorica Saudita. Refiriéndonos de manera puntual al Sinú.

Louis Lakah, señala además, que por medio de la interacción social y pese a las dificultades del lenguaje y a las diferentes formas de vida , los extranjeros en su mayoría hombre dedicados al comercio, logran el acercamiento con mujeres caribes , cabe anotar que de igual forma sucede con las mujeres descendientes del medio oriente y los hombres nativos de la región ; se da entonces una mezcla de sangre árabe y sangre latina que vertidas en una sola corriente, dan origen a los descendientes sirios o turcos; la convivencia entre ambas culturas logró la adaptación , al tiempo que los árabes aportaron desde sus costumbres, formas de pensar y de vivir, algunos aspectos que pueden considerarse como parte fundamental de la cultura del departamento de Córdoba y que desde el siglo pasado hasta hoy permanecen vivos y representados notablemente en la gastronomía que disfrutamos cuando comemos una bandeja árabe, la arquitectura de las emblemáticas edificaciones que embellecen la mayoría de nuestros municipios que causan admiración a nuestra mirada y en las letras que cuando leemos nos refrescan el alma . Además de Soad Louis Lakah, recordemos con afecto al también poeta de cereté Raúl Gómez Jattin y al emblemático periodista y escritor san bernardino Juan Gossaín, ambos descendientes sirios- libaneses, nacidos en Córdoba y quienes hacen parte de un valioso legado literario, solo en mención señalamos sus nombres, para resaltar la herencia libanesa nacida en Córdoba y presente en la literatura del Caribe.

Lea también  El lápiz pesa menos que la pala

Como quien borda una alfombra turca, Louis Lakah, hila puntada a puntada sus historias, recordando anécdotas de su ante pasados, inicia el recorrido por el fascinante camino de la literatura, escribiendo cuentos y poemas inspirados en relatos de amor, en los navíos que cruzaron el mar con la ilusión de tener una vida mejor y en los placidos recuerdos de su infancia que corrió por las calles de Ciénaga de Oro, su pueblo natal. Sus letras describen en un lenguaje poco rebuscado y cargado de jocosidad las creencias, las costumbres y las vivencias del pueblo que le dio vida a la Aventurera y Sabores al porro , develando por medio de la creación de personajes en sus historias , la idiosincrasia , las tradiciones , los mitos y las leyendas , propios del valle del Sinú ; consideremos pues su obra ; como ese arabesco que adorna la historia del departamento de Córdoba y un significativo aporte a la literatura ; que debe ser reeditado y promovido, para conocimiento de las nuevas generaciones y como referente cultural de la unión de dos razas que laten en una sola , además de exaltar la vida y obra de la turca que en sus ojos tuvo un jeroglífico encantador y que con su pluma escribió desde el alma.

Lea también  Adorar a los corruptos, qué feo


¿Qué opinas de esto?