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¿Cómo transformar a Sincelejo en los próximos 12 años?

Por: Mario Soto Ruiz


Opinión. La semana pasada un grupo de personas debatimos sobre los retos más importantes para Sincelejo. Una de las conclusiones, al menos para mí, ha sido la ausencia de una visión que vaya más allá de cuatro años. Una ciudad no se transforma por un gobierno de turno, sino con una visión estratégica donde tienen un rol protagónico: el Estado, el sector privado y la ciudadanía.

Voy a decirlo de otra manera. Pienso en la ciudad que mi primo Samuel -de casi 11 meses- tendrá en 12 años. ¿Por qué doce? Coincide con la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -en otra ocasión hablaremos de ellos-. Necesitamos una transformación y permítanme dejar para el debate de ciudad, cinco puntos. Los destaco: i) la lucha contra la corrupción y el uso adecuado de los recursos públicos; ii) la inversión en educación; iii) el agua; iv) infraestructura para el desarrollo y  v) construcción de ciudadanía y fortalecimiento de la sociedad civil. Una breve mención de cada uno.

  1. La lucha contra la corrupción y el uso adecuado de los recursos públicos es una condición para el cambio de Sincelejo. Lo cierto es que algunos pocos se han llenado los bolsillos pero la plata pública no se está viendo en la solución de problemas. Según el Índice de Transparencia Municipal 2015-2016 de la Corporación Transparencia por Colombia, la Alcaldía de Sincelejo está en riesgo alto de corrupción, y ocupa el puesto 18 de 28 capitales de Colombia. Esto es apenas la punta del Iceberg. Si no cerramos el chorro de la corrupción, la ciudad no podrá despegar. La transparencia debe dejar de ser un lujo, y debe convertirse en un mínimo.
  2. La inversión en educación debe ser una prioridad para Sincelejo. Aún tenemos retos en la calidad de la educación media y en la infraestructura de los colegios. Con la educación y otras medidas, podemos reducir el trabajo infantil -Sincelejo tiene el más alto de Colombia entre 23 ciudades-. Por último, según el Ministerio de Educación Nacional, en 2017, Sucre tenía 25.368 estudiantes en educación superior. Esto muestra los retos en cobertura, pues hay solo una minoría. Esta apuesta debe concentrarse en preparar a la nueva generación productiva del municipio, y sobre todo a la nueva ciudadanía con perspectiva de género.
  3. El agua sigue siendo un desafío. Sincelejo ocupa el puesto 20 de 31 capitales con mayor cobertura de acueducto, de acuerdo con la Superintencia de Servicios Públicos Domiciliarios. Hay varias variables: 3 de cada 10 sincelejanos no tienen acueducto; aún no hay servicio las 24 horas y no está en el debate público la potabilidad. El agua puede ser el inicio para incursionar al municipio en el proceso de adaptación al cambio climático.
  4. Infraestructura para el desarrollo e inversión en ciencia, tecnología e innovación para combatir la inequidad. Sincelejo está de espaldas a su vocación productiva y su posición geográfica. Puede ser la capital que acoja la riqueza agropecuaria del departamento de Sucre. El objetivo no solo es aprovechar la producción de yuca, tabaco, arroz, ñame y sus derivados, sino su transformación. También hay casi un millón de cabezas de ganado y medio millón de litros de leche al año. De esto saldrían encadenamientos productivos que ayudarían a crear y consolidar a emprendimientos que ayuden a reducir la pobreza. Sincelejo es la séptima capital más pobre de Colombia y según el DANE la más cara después de Barranquilla y Medellín. Con inversión en ciencia, tecnología e innovación podríamos crear y consolidar patentes que aprovechen nuestra potencialidad. Hay que ver nuestras oportunidades a los ojos.
  5. La construcción de ciudadanía y fortalecimiento de la sociedad civil es vital para la transformación de Sincelejo. Debemos apuntarle a fortalecer al sector gremial; que arranque la débil Cámara de de Comercio de Sincelejo; apoyar a los Comités de Transparencia y Veedurías ciudadanas; observatorios ciudadadanos: existen experiencias que vigilan la contratación pública de la ciudad y el desempeño del Concejo como en Cartagena; un gremio como ProBarranquilla que apoye la búsqueda de recursos de inversión en la ciudad; un Sincelejo Cómo Vamos que mida el termómetro del municipio y ponga sobre la mesa desafíos; unas organizaciones comunales con planes de desarrollo comunitarios ejecutándose; una ciudadanía que cuide de lo público, entre otras.

Así las cosas, aquí están cinco puntos para el debate de ciudad. La transformación de Sincelejo puede depender de estas dinámicas en las que podemos hacer parte de ellas o no. He escuchado un sonido pesimista en varias personas que dicen que no es posible. A ellas quiero compartirles una frase -una de mis favoritas- que me hace pensar lo contrario: “algunas personas ven como son las cosas y se preguntan ¿por qué? Yo veo cómo deben ser las cosas y me pregunto ¿por qué no?, la dijo el dramaturgo irlandés, George Bernard Shaw. Pues bien, yo veo esto y me pregunto ¿por qué no?. Es posible transformar a la ciudad y estamos en el momento de darle un giro a las cosas.



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