Como superar la apatía

Por: Marta Sáenz Correa


Opinión. Cuando nos levantamos, la inmensa mayoría de las personas lo hacemos con ganas y entusiasmo por el nuevo día. Si en tu caso sientes tristeza, desmotivación, poca ilusión por relacionarte, por trabajar o cualquier actividad, entonces, podrías tener apatía, la ausencia o eliminación de emoción, sentimiento, preocupación o pasión. La persona con apatía tiene indiferencia a cualquier cosa o evento, y suele venir acompañada de inactividad física, tristeza, infelicidad, sensación de vacío, falta de capacidad de disfrute y desmotivación ante las cosas que antes producían placer.

También es definida la apatía como un síndrome neuro conductual complejo caracterizado por déficit perseverante de motivación, tanto en el aspecto de la interacción completa con la propia conciencia, como en la atención, percepción e interacción con el medio social. Lo usual es que se presente una baja de la voluntad, del interés e iniciativa por las actividades, junto con una disminución en la respuesta ante estímulos positivos y/o negativos. Es una falta o reducción generalizada de sentimientos, preocupaciones, e intereses en una persona. Se trata de un estado de indiferencia, en el que la motivación, la pasión y el entusiasmo prácticamente desaparecen de la vida del individuo.

Para salir de un episodio de apatía la clave residirá en realizar cambios en el estilo de vida; cuando nos vemos inmersos en la rutina, es fácil sentir que todo es siempre igual y que no hay nada que nos interese o excite. Podríamos, por ejemplo, cambiar el entorno en el que vivimos, modificar los horarios, o hacer un viaje a un lugar desconocido. Por otro lado, también es importante eliminar de tu vida todos aquellos factores que te pueden estar causando la apatía, como el estrés, una alimentación poco saludable, no disponer de tiempo para ti mismo, entre otros.

Hacer un cambio es básicamente crear una serie de nuevos hábitos. Mira tu vida justo ahora y averigua que situaciones te pueden hacer sentir emocionado y entusiasmado de nuevo. Probablemente en tu trabajo actual, en tu estilo de vida o en tus relaciones hay áreas de oportunidad que mejorar. Recuerda: la apatía es un estado temporal del ser. No es que seas perezoso, ni desapasionado, estúpido, aburrido, desmotivado, ni ninguna otra etiqueta que te puedas poner a ti mismo mientras estás apático. La apatía no define lo que eres, es sólo la manera en la que te sientes ahora.

Para destacar:

“Necesariamente vence siempre el entusiasta al apático. No es la fuerza del brazo, ni la virtud de las armas, sino la fuerza del alma la que alcanza la victoria”. Johann Gottlieb Fichte.



Join the Conversation

Join the Conversation