Aprendamos a ser felices

Por: Marta Saenz Correa


Opinión. La felicidad, es un estado emocional que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Si no te sientes feliz con tu vida, bien sea en lo personal o profesional, el problema no es tu educación, la falta de oportunidades, las actitudes de otras personas, o incluso la mala suerte, el problema eres tú. Ser feliz es una decisión diaria, y como cualquier otro hábito requiere un compromiso constante para internalizarlo. La tarea es dejar de buscar la felicidad y empezar a vivirla.

Cuando las personas se sienten felices, tienden a ser optimistas, energéticos y a tener confianza en sí mismos, lo cual conlleva a que el resto encuentre a estas personas más agradables, sociables y confiables. La felicidad no es producto de hacer una cosa, sino de un cambio en el estilo de vida; puedes empezar realizando ajustes como: perdonar, dejar ir, relajarte, priorizar la paz y no siempre la razón, redefinir tus valores, y sonreír un poco más.

Ser feliz es una manera de prevenir enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad que amenazan con ser los principales motivos de discapacidad en los países desarrollados. Si no se enseña en colegios y universidades es posible que las nuevas generaciones no lo aprendan en ninguna otra parte.

Ben Shahar, uno de los gurúes en el tema felicidad en el mundo y docente de la Universidad de Harvard, plantea que el objetivo es enseñar a tener una vida productiva y satisfactoria. La idea no es salir con una sonrisa de oreja a oreja, sino aprender a tomar lo bueno y lo malo y aprovechar al máximo lo que brinda la vida. La felicidad está en la mente, y el nivel de bienestar está determinado por la interpretación que cada cual hace de los eventos externos. Las personas deben saber que no tienen control sobre todo lo que les sucede, pero si tienen alternativas para ver como lo afrontan.

Ser feliz a menudo se trata de lo que dejas de hacer, por lo cual, en lugar de buscar la felicidad en el exterior, busca en ti todas aquellas cosas que te impiden serlo, y trabaja para corregirlas. No dejes que el miedo a la crítica te detenga y nunca olvides ser el último; todo el mundo quiere ser el primero, sin embargo, es mejor ser el último en irse, en renunciar, en seguir intentándolo, y, en desistir a tus valores y principios. No tengas miedo de lanzarte, y no dejes de avanzar. Las personas que viven esperando, dejan que sus vidas pasen y a lo único que tienes derecho es tu presente, así que aprovéchalo.

PARA DESTACAR:
“Puede que lo que hacemos no traiga siempre la felicidad, pero si no hacemos nada, no habrá felicidad”: Albert Camus.



¿Qué opinas de esto?