10 recomendaciones para que tu negocio no desaparezca en tiempos del coronavirus

Por: César Augusto Herrera S


El coronavirus es una amenaza inminente para la existencia de muchas empresas y organizaciones, es por ello que las acciones que se emprendan serán cruciales. Nos enfrentamos a una pandemia que pone a prueba de qué estamos hechos los emprendedores.

Quienes llevamos tiempo en este rol, sabemos que no es la primera vez que una situación difícil y compleja pone a tambalear nuestro negocio y que tampoco será la última. Lo que si debemos iniciar son acciones rápidas que permitan sostener nuestra empresa y emprendimientos a pesar de esta crisis global.

1. Evitar la desaparición de nuestros emprendimientos es adoptar una mentalidad adecuada. Esto implica ser realistas, y a su vez, conservar la calma suficiente para tomar las decisiones acertadas. Es natural que sintamos miedo, que aumente nuestra ansiedad y nivel de estrés. Es preferible canalizarlo para así tomar decisiones con determinación que nos hagan sentir optimistas, que sean fieles a nuestra misión, a la misión de la empresa y que contribuyan a la sostenibilidad de la misma. Ayuda mucho respirar profundo e identificar en medio de la crisis lo que podemos controlar y lo que no.

2. Tengamos en cuenta que lo más valioso son nuestros empleados, clientes y proveedores. Por muy dura que sea la situación, es importante que como emprendedores o empresarios conservemos la empatía con las personas que nos ayudaron y ayudarán a que la empresa continúe siendo sostenible. Compartamos la información con todo el equipo de trabajo, pues de todos depende la supervivencia. Retémoslos a aportar soluciones innovadoras que permitan eliminar cualquier barrera que interfiera con el objetivo principal de la empresa, además de invitarlos a actuar resaltando que una postura de “sálvese quien pueda” nunca será la mejor opción. Encontremos, en conjunto, los mecanismos de innovación abierta que ayuden a rediseñar el modelo de negocio y la propuesta de valor ajustada a la nueva realidad que enfrentamos.

3. Es vital mantener una comunicación abierta con todas las partes interesadas, hacerles entender que no son tiempos normales, que para lograr la sostenibilidad de la empresa y evitar despidos será necesario ser creativos y cambiar algunas estrategias. También es importante ser claros al comunicar qué políticas se estarán implementando, los posibles escenarios que puedan presentarse y qué principios dictarán las decisiones a tomar durante la crisis, siempre considerando la opinión de los empleados y que la empresa siga generando ingresos. Es posible que en medio de esta situación se detecten empleados de bajo desempeño, no comprometidos o que quieran irse. Estos deben irse.

4. En este momento de crisis es donde los emprendedores y empresarios deben mostrar su verdadero liderazgo, manteniendo comunicación constante, siendo los primeros en sacrificar privilegios, dando instrucciones claras, manejando sus emociones y aprendiendo a identificar la de sus empleados. Especialmente con el propósito de calmarlos, enviándoles mensajes de tranquilidad y de ánimo para que el flujo de información externa y los rumores que se está generando no los confundan. Esto definitivamente no se puede delegar.

5. Aunque la empatía y la flexibilidad son muy importantes en este momento de crisis, el emprendedor o empresario necesitará poner a prueba su determinación. Entre otras habilidades directivas, es clave saber en qué momento ser flexibles y en cuáles no, a la hora de tomar decisiones. Por ejemplo, no debemos ser transigentes en el incumplimiento de las directrices y las instrucciones, ni con los bajos rendimientos. Es natural que la cantidad de consensos disminuya, se necesita más decisión y menos debate.

6. En cuanto a la estabilidad económica de la empresa, es indispensable entender en qué sector estamos ubicados, en vista de que esta pandemia tendrá diferentes impactos según el sector económico en el que se encuentre la organización. Para lograr la estabilidad, identifiquemos los tipos de clientes y las necesidades básicas que la empresa puede satisfacer.

7. En caso de estar ‘gastando’ dinero sin registrar ingresos, proyectemos cuánto tiempo tiene la empresa antes de quedarse sin dinero. Intente renegociar créditos, la banca colombiana está ofreciendo algunas estrategias de refinanciación que podrían ayudar. Es vital cortar los gastos de expansiones, arriendo de oficinas costosas, viáticos, membresías, anualidades, tarjetas corporativas, gastos hormiga, intangibles y otros componentes del CAPEX, debido a que esta situación se puede extender entre 12 y 18 meses.

8. Si estamos a punto de cerrar propuestas con clientes nuevos, intentemos concretarlas lo antes posible. También podemos hacer una revisión especial de las operaciones que tengamos con los clientes actuales y adecuarlas para seguir apoyándoles en momentos de crisis, por lo que es prioritario comunicarnos con ellos para revisar el asunto. Si se detectan problemas, es mejor acordar un plan que incluya negociación de precios y financiamiento de sus facturas, balanceando los riesgos que se están asumiendo. Por último, para equilibrar la situación económica, no olvidemos verificar los contratos que ya existen con proveedores al igual que los de arrendamiento, tecnologías, servicios y otros insumos que signifiquen un costo representativo. Examinemos detalladamente sus cláusulas y sus términos, para saber cómo se podrían aplicar.

9. No perdamos nuestra cultura organizacional, esa que tanto trabajo nos ha costado construir. Si bien es cierto que se verá trastocada por el trabajo remoto, los nuevos ritmos de trabajo o porque la lucha por sobrevivir cambiará las prioridades, no podemos dejar de establecer acciones que promuevan los valores de la compañía, así como sesiones para capitalizar aprendizajes, compartir preocupaciones y construir resiliencia. Para ello, se pueden establecer protocolos precisos del flujo de trabajo. La operación de la empresa debe seguir en pie. Aseguremos los sistemas y la información, de manera que se tengan copias de seguridad y respaldos, así como claridad en el acceso a ellos. Recordemos que hasta nosotros mismos podríamos llegar a enfermarnos.

10. Ocupémonos de nuestro cuidado personal y de cuidar a los demás. Estamos ante una crisis ocasionada por una pandemia, peligran tanto los puestos de trabajo como la salud de las personas, puesto que en algún momento podrían llegar a contagiarse. Es muy importante fijar un plan de continuidad en caso de que algún colaborador tenga que ausentarse.

Por otra parte, realizar todas estas acciones también implica una gran carga emocional y de energía, procuremos estar en las mejores condiciones físicas, mentales y psicológicas posibles. Ayudará dormir bien, dedicar tiempo a recargarnos internamente, siguiendo técnicas de meditación y relajación, así como mantener el contacto con nuestros círculos de amistad más cercanos y con nuestros círculos profesionales.

Afortunadamente, hoy existe mayor apertura para hablar de estos temas. Nuestros emprendimientos son importantes, requieren de mucho trabajo y esfuerzo continuo, pero ante todo prima la vida y la salud. Por eso es fundamental cuidarnos y cuidar de todas las personas que dependen de nosotros.

Ph.D César Augusto Herrera S
Gerente General de HSEC Innovation
cesar.herrera@hsecinnovation.com


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