Un total de 264 teléfonos celulares y 456 tarjetas SIM halló la policía y el INPEC, durante una requisa masiva en la cárcel El Barne, ubicada en el municipio de Cómbita, Boyacá, según informó el presidente Abelardo de la Espriella, quien ordenó la intervención del penal.
En el procedimiento participaron 300 funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y de la Policía Nacional. Revisaron pabellones, celdas y zonas comunes en busca de elementos prohibidos.
Además de los equipos de comunicación, las autoridades encontraron 24 aparatos para conexión inalámbrica a internet, 91 elementos cortopunzantes y más de siete millones de pesos en efectivo. También decomisaron varios kilos de cocaína y marihuana, unos 800 litros de licor de elaboración artesanal, piezas de oro y otros dispositivos electrónicos.
El mandatario dijo que esta acción busca impedir que las organizaciones delictivas sigan usando los penales como base para planear extorsiones, intimidar a ciudadanos y coordinar actividades ilegales desde los patios.
Para el jefe de Estado, los centros penitenciarios no pueden convertirse en espacios de privilegio para los reclusos ni en sedes de operaciones criminales. Por eso anunció que las inspecciones continuarán y que se reforzarán los mecanismos de vigilancia en los establecimientos del país.
También aseguró que su gobierno enfrentará los casos de corrupción que permiten la entrada de objetos ilícitos a las prisiones. El objetivo es que el Estado recupere el control dentro de estos lugares y frene las amenazas que se originan tras las rejas.





