“Operación Milagro”: así le llamaron a la operación de rescate de los cuatro niños en el Guaviare

Según informes de la Aerocivil, la avioneta reportó una emergencia el 1 de mayo debido a una falla en el motor mientras volaba de Araracuara
3 años atrás

Las labores de búsqueda de los cuatro niños desaparecidos tras el accidente de avión del 1 de mayo han sido denominadas como “Operación Milagro” por los rescatistas. Después de más de 370 horas de búsqueda, los organismos de socorro lograron encontrar con vida a los cuatro menores que estaban a bordo de la avioneta en las selvas del Caquetá y San José del Guaviare.

Gracias a las pistas dejadas por los niños en medio del bosque, las Fuerzas Armadas pudieron localizarlos después de una intensa labor de búsqueda. Los niños pertenecen a la comunidad indígena huitoto y se llaman Lesly Mucutuy (13 años), Soleiny Mucutuy (nueve años), Tien Noriel Ronoque Mucutuy (cuatro años) y Cristin Neriman Ranoque Mucutuy (11 meses).

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Según informes de la Aerocivil, la avioneta reportó una emergencia el 1 de mayo debido a una falla en el motor mientras volaba de Araracuara a San José del Guaviare. Ante la situación, el piloto intentó aterrizar de emergencia en medio de la selva, emitiendo la última y única señal de ubicación: “175 kilómetros al sur de San José del Guaviare sobre el río Apaporis”.

Las autoridades iniciaron la búsqueda de la aeronave que transportaba a siete personas, tres adultos y cuatro niños. Sin embargo, las difíciles condiciones climáticas dificultaron las labores de rescate. Después de 15 días, los organismos de socorro encontraron un biberón rosado con la ayuda de un perro entrenado llamado Ezequiel, quien pudo detectar el olor del bebé de 11 meses.

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Siguiendo esa pista, lograron encontrar la avioneta suspendida entre las ramas de los árboles, donde encontraron al piloto fallecido. A pocos metros de distancia, hallaron los cuerpos del copiloto y la madre de los niños. Junto a ellos, los rescatistas encontraron trozos de fruta, posiblemente maracuyá, que habían sido mordidos hacía apenas tres días.

La búsqueda continuó con urgencia y horas más tarde se descubrieron nuevas pistas. Los niños habían construido un refugio improvisado con palos, ramas y hojas grandes para protegerse de las intensas lluvias. Además, se encontraron unas tijeras. Siguiendo estas pistas, los rescatistas lograron dar con el paradero de los niños.