Las intervenciones en la avenida Bicentenario, conocida como paso urbano de Lorica, completan tres meses sin alcanzar el ritmo esperado, lo que ha intensificado los problemas de movilidad en el municipio, especialmente durante la temporada de Semana Santa.
El alcalde Carlos Mario ‘Coto’ Manzur advirtió que el avance de las obras, ejecutadas por el Instituto Nacional de Vías (Invías), resulta insuficiente frente al alto flujo vehicular que registra la zona en estos días.
Según explicó, la remoción de la estructura de la vía y la presencia de materiales de construcción han empeorado la circulación en lugar de mejorarla.
“En esta época de alto flujo vehicular se ha sentido con mayor fuerza el impacto del lento progreso”, afirmó el mandatario en diálogo con LARAZÓN.CO. De acuerdo con su evaluación, las condiciones actuales afectan tanto a los habitantes como a quienes transitan por este corredor clave.
El paso urbano intervenido conecta la ruta nacional con la vía al mar, lo que lo convierte en un punto estratégico para la movilidad regional. No obstante, el estado actual de las obras genera congestión y limita el tránsito seguro.
Ante este panorama, Manzur pidió acelerar las labores y exigió mayor eficiencia a Invías para culminar los trabajos. También cuestionó los resultados parciales del proyecto al señalar que “la cura ha sido peor que la enfermedad”.
En paralelo, la Gobernación de Córdoba anunció que asumirá el mantenimiento del tramo urbano, luego de que, según autoridades locales, ni el Gobierno Nacional ni la concesión vial atendieran esta necesidad, pese a tratarse de un trayecto de aproximadamente ocho kilómetros.
La administración municipal reiteró que Lorica requiere una solución vial efectiva que garantice desplazamientos seguros y reduzca las afectaciones actuales.






