El presidente Gustavo Petro salió al paso de informaciones publicadas por el New York Times sobre dos procesos judiciales abiertos en Estados Unidos que lo señalan de presuntos nexos con organizaciones de narcotráfico.
El mandatario utilizó su perfil en X para rechazar los señalamientos y enfatizó que “nunca en mi vida he hablado con un narcotraficante”. Agregó que durante una década arriesgó su existencia denunciando los enlaces entre políticos y capos del narcotráfico, situación que forzó el destierro de su familia.
Las pesquisas, adelantadas en las fiscalías de Brooklyn y Manhattan según el rotativo neoyorquino, se conocieron mediante declaraciones de tres fuentes anónimas conocedoras de los expedientes. El jefe de Estado colombiano aprovechó la coyuntura “para desmontar las acusaciones de la extrema derecha colombiana”.
El presidente aclaró que en Colombia no cursa ninguna investigación similar. Sobre su campaña electoral de 2022, recordó haber ordenado a sus directivos rechazar aportes económicos de banqueros o grupos ilegales.
Desde Washington, la embajada colombiana pidió prudencia frente a informaciones sin confirmar oficialmente. La sede diplomática puntualizó que ninguna autoridad estadounidense ha notificado formalmente sobre estos procedimientos judiciales y catalogó los rumores como faltos de sustento “legal o factual”.
Petro apuntó contra el senador republicano Bernie Moreno, ciudadano estadounidense-colombiano, a quien responsabiliza de promover acciones en su contra.
El trasfondo serían denuncias pasadas del presidente contra hermanos del congresista Luis Alberto y Roberto Moreno por presunto lavado de dinero y maniobras irregulares con propiedades, cargos que jamás culminaron en sentencias.
El senador Iván Cepeda, abanderado del oficialismo en la contienda presidencial, expresó inquietud sobre posibles intervenciones electorales desde la administración estadounidense.






