En medio de la emergencia invernal que golpea al Caribe, el presidente Gustavo Petro lanzó una dura crítica al papel de la represa Urrá en el comportamiento hidráulico del bajo Río Sinú.
El mandatario afirmó que la obra ha contribuido a agravar las inundaciones que hoy afectan a miles de familias. “Nunca debió construirse Urrá”, expresó, al cuestionar las decisiones históricas sobre el manejo del embalse.
Según explicó, el incremento de aportes de agua, sumado a lluvias extraordinarias y a la saturación de los suelos, habría reducido la capacidad de regulación natural de la cuenca. Petro señaló que el modelo de administración de los embalses debe revisarse con criterios técnicos y ambientales, priorizando la protección de las comunidades ribereñas y no solo el mercado energético.
La emergencia deja pérdidas humanas, viviendas destruidas y extensas áreas productivas bajo el agua, lo que ha reabierto el debate sobre el impacto de grandes infraestructuras en ecosistemas frágiles como ciénagas y humedales. El Gobierno anunció que pedirá evaluaciones a las autoridades competentes para determinar responsabilidades y ajustar protocolos de operación.






