Las empresas generadoras de energía pagarán una sobretasa del 2,5 % sobre sus utilidades, pero ese cobro no llegará al recibo de los hogares. Así lo aseguró el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, al explicar uno de los decretos expedidos bajo la emergencia económica con el que el Ejecutivo busca reforzar las finanzas del sistema eléctrico.
El funcionario afirmó que el nuevo aporte tendrá carácter temporal y solo operará mientras dure la contingencia fiscal. Según detalló, el objetivo consiste en inyectar recursos a la caja del sector y cubrir obligaciones acumuladas, entre ellas los subsidios pendientes, sin trasladar cargas adicionales a los usuarios.
La decisión surge luego de que el Congreso negara la ley de financiamiento que el Gobierno había propuesto para respaldar el presupuesto. Esa falta de recursos, explicó Palma Egea, obligó a diseñar mecanismos extraordinarios para evitar un desbalance que pueda comprometer la prestación del servicio.
Desde el gremio de generadores surgieron reparos. Algunos voceros sostienen que el Estado aún mantiene deudas por subsidios y cuestionan que ahora se imponga una contribución adicional. Frente a esas críticas, el ministro respondió que la medida no busca afectar la rentabilidad empresarial, sino preservar la estabilidad del sistema y prevenir un riesgo mayor.
El Ministerio de Minas y Energía calcula que el paquete de disposiciones adoptadas durante la emergencia permitirá recaudar cerca de 5,1 billones de pesos. Esos fondos, dijo Palma Egea, servirán para fortalecer la operación, especialmente en zonas sensibles como el Caribe, donde persisten dificultades históricas en el servicio.





