El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, salió este miércoles 3 de marzo al paso de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y defendió con firmeza la decisión de Madrid de negar sus bases militares para los ataques contra Irán.
Trump calificó a España de “aliado terrible” después de que el Gobierno de Sánchez vetara el uso de las base para la ofensiva contra Irán. El mandatario republicano no se limitó a la crítica verbal, ordenó romper todas las relaciones comerciales con el país europeo.
Trump advirtió además que su gobierno tiene el derecho de cesar todas las relaciones con Madrid e imponer embargos sobre negocios vinculados con España.
Sánchez respondió con una declaración institucional que trazó con claridad la línea roja de su Gobierno. Según informó la BBC, el mandatario español sostuvo que la posición de España es la misma que ha mantenido en Ucrania y en Gaza: no a la ruptura del derecho internacional, no a resolver conflictos mediante bombardeos. “La posición española se resume en cuatro palabras: no a la guerra”, afirmó.





