La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, se ofreció a mediar en el conflicto territorial que enfrenta a los pueblos indígenas Misak y Nasa en el municipio de Silvia, Cauca, y lanzó un llamado al diálogo desde su condición de mujer caucana y jefa de Estado.
Márquez Mina apuntó directamente a la contradicción que representa la violencia entre comunidades que han compartido siglos de exclusión. “No es posible que entre pueblos que hemos vivido violencias históricas, inequidades y desigualdades, tengamos que acudir a la agresión para resolver nuestras diferencias”, afirmó la vicepresidenta.
La alta funcionaria expresó dolor personal ante los hechos. “Como pueblos hermanos, con memoria, con raíces y con derechos, me duele el alma ver lo que pasa en nuestro territorio”, señaló, y reiteró su disposición para contribuir a construir caminos de entendimiento entre las partes.
Márquez Mina convocó a la unidad de los sectores populares del departamento frente a la crisis. “Es hora de que el pueblo indígena, el pueblo campesino, el pueblo afrodescendiente y los sectores populares nos juntemos con un propósito común: la paz en nuestro departamento, el cuidado de la vida y las garantías de dignidad”, planteó.
La vicepresidenta cerró su pronunciamiento ratificando su compromiso con el territorio. “Aquí estoy, lista para seguir tejiendo caminos que hagan que la dignidad se haga costumbre”, afirmó.









