La administración municipal de Montería mantiene en pausa varios proyectos de infraestructura mientras se define el alcance real de los recursos que podría recibir del Gobierno Nacional para enfrentar las secuelas de las inundaciones registradas el pasado mes de febrero.
El alcalde Hugo Kerguelén García explicó que la ciudad atraviesa un momento financiero complejo debido a la atención prioritaria de la emergencia.
“No podemos solos, pero estamos gestionando y esas puertas se están abriendo”, afirmó, al referirse a las gestiones en curso ante el nivel central.
La administración decidió enfocar el presupuesto local en acciones urgentes como la evacuación de aguas, recuperación de vías afectadas, control sanitario y atención directa a familias damnificadas. Esta decisión obligó a aplazar obras previstas para este año.
El mandatario local también dejó claro que no autorizará nuevos gastos sin tener certeza sobre los recursos externos. “No gastar a ciegas hasta tener claridad de cuánto llegará desde el Gobierno Nacional”, señaló, al justificar la cautela en la ejecución presupuestal.
Actualmente, el municipio interviene puntos críticos como El Tigre y Las Olas, además de operar equipos de bombeo, adelantar jornadas de fumigación y remover escombros. Estas acciones buscan estabilizar las zonas más afectadas y prevenir riesgos adicionales para la salud pública.
El alcalde insistió en que la ciudad requiere apoyo nacional para avanzar hacia una fase de reconstrucción integral. Mientras tanto, la administración continúa destinando recursos propios para atender la contingencia.
Kerguelén reiteró que la prioridad se mantiene en proteger a la población y recuperar las condiciones básicas en los sectores impactados.
Según indicó, una vez se supere la emergencia y se definan los aportes nacionales, Montería retomará los proyectos de desarrollo que hoy permanecen suspendidos.






