El presidente Gustavo Petro anunció un paquete de medidas de mediano plazo para enfrentar la megasequía que, según advirtió, afectará buena parte del territorio nacional entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, un fenómeno que calificó como posiblemente el más severo en la historia del país.
“Es muy probable que nunca se haya observado una sequía de esa magnitud en la historia de Colombia”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde detalló las acciones que su gobierno adelanta antes de entregar el poder.
En materia de seguridad hídrica y alimentaria, Petro ordenó concentrar recursos del Fondo de Adaptación y del Fondo Vida en el viceministerio de Agua para comprar desalinizadoras y terminar pozos y acueductos ya estudiados. También dispuso destinar fondos de la ADR a obras de riego agrícola y a la recuperación de espacios hídricos en el río Sinú, La Mojana y la depresión Momposina.
El mandatario prohibió el crédito presupuestal para ganadería en los Llanos Orientales, caña de azúcar y palma africana, y ordenó destinar todo el crédito de Finagro y el Banco Agrario a la producción de alimentos. Además, impidió la exportación de ganado hembra y el sacrificio de terneras menores de tres años, y trasladó utilidades de Ecopetrol al subsidio de fertilizantes.
En el frente energético, Petro dispuso trasladar 8 billones de pesos en vigencias futuras a Gecelca para el programa Colombia Solar, y otros 4 billones para adquirir paneles con proveedores que tengan stock disponible. Pidió a la CREG adelantar la fórmula tarifaria de 2027 para frenar la especulación en las tarifas eléctricas.
El mandatario solicitó a la Contraloría auditar cada obra asignada y advirtió que, de no lograrse la descarbonización mundial, “Colombia y toda la zona Tórrida serán un desierto para el año 2070”, por lo que recomendó al próximo gobierno cuidar el agua y no adelantar esa fecha.








