El presidente Gustavo Petro rechazó conciliar con el representante a la Cámara Miguel Polo Polo durante la audiencia de conciliación realizada en el marco del proceso por hostigamiento agravado, condicionando cualquier acuerdo a que el congresista se retracte públicamente.
“No ha habido conciliación, no puedo hacerla a menos que el representante Polo Polo se retracte de sus mentiras, puestas y seguidas por una red que existe en este tipo de redes buscando ampliar la mentira para volver la verdad falsa en la cabeza de los colombianos y las colombianas”, afirmó el mandatario.
Petro explicó que la denuncia se fundamenta en odio político, expresamente prohibido en la Constitución. “A nadie se le puede perseguir por sus ideas en un país democrático y eso es lo que estamos viendo de parte de algunos congresistas y en especial él. Algunos periodistas también y algunos opinadores que están transgrediendo la Constitución y la ley”, señaló.
El presidente justificó su actuación argumentando que el caso no solo lo afecta personalmente, sino “porque afecta a la mitad de Colombia, en la medida en que ha decidido votar por nuestras ideas y a la otra mitad, en la medida en que tampoco por venganza se puede hacer lo contrario”.
El mandatario introdujo el concepto de “genocidios políticos” para referirse a la violencia histórica. “El odio ha llevado a genocidios en Colombia y genocidios políticos, que es una categoría que hay que introducir, extirpaciones completas de movimientos políticos a partir de la muerte. Eso ha llevado a Colombia en tiempos pasados, antes de nosotros, a matanzas de 300.000 personas”, expresó.
Petro enfatizó que el proceso será “ejemplarizante, educador en el sentido que no se puede usar el odio político para perseguir ideas políticas”, añadiendo que “una nación grande solo se puede construir a partir del amor, del diálogo y del encuentro”.






