Con bolsas de ropa, algunas jaulas y varios animales en brazos, una pareja del barrio El Níspero salió de su casa tras el repentino aumento del agua provocado por las lluvias atípicas que golpean la margen izquierda de la ciudad.
La familia no se dirigió a un nuevo asentamiento, sino a un terreno del sector Vallejo que funciona como punto de encuentro temporal para facilitar la evacuación y recoger pertenencias antes de abandonar la zona.
Desde ese lugar, cercano a un comercio y a una estación de servicio, los damnificados organizan el traslado con apoyo de allegados. Vehículos particulares llegan, cargan enseres y completan la salida hacia espacios más seguros. El sitio sirve para reagruparse y acelerar la logística.
Giancarlo, uno de los afectados, narró que la creciente los sorprendió sin margen de reacción. “No, este, nosotros estamos evacuando desde el día de ayer, sacamos unas cuantas cosas porque cuando llegó la creciente llegó así sin avisar y sacamos lo que más pudimos y unas cuanta ropita y eso y lo demás de electrodomésticos y eso quedó ahí en casa”.
Mientras sus padres buscaron refugio con un familiar, él permaneció para rescatar animales y lo indispensable. La escena se repitió con otros vecinos que cargaban gallinas, pollos y perros. Para esta familia, dejar a las mascotas no era opción.
Antes de marcharse, Giancarlo envió un mensaje a quienes aún dudan en salir: “No, que no dejen los animalitos en casa, que solo cuentan con nosotros, somos la familia de ellos y como podemos ver que hay que rescatarlos”.
La emergencia continúa y las familias mantienen el ritmo de salida mientras el agua sigue avanzando.





