La reforma laboral ha logrado la aprobación de 67 de sus 80 artículos en la Cámara de Representantes. Este progreso le da un nuevo aire para el segundo debate del proyecto de ley.
Entre los puntos clave aprobados se encuentran medidas para fortalecer el debido proceso en casos de despidos, garantías para grupos vulnerables como mujeres embarazadas y pre-pensionados, y nuevas disposiciones para el trabajo rural y femenino.
Además, se han introducido cambios significativos en materia sindical, incluyendo la prohibición de pactos colectivos en empresas donde exista una representación sindical significativa.
#Atención🇨🇴 Segundo debate de la Reforma Laboral entra en su recta final
Durante el debate del proyecto de ley de Reforma Laboral en la plenaria de la Cámara de Representantes fueron aprobados importantes artículos en cuanto a la asociación sindical, el trabajo familiar… pic.twitter.com/hqotv8GzjQ
— MinTrabajo (@MintrabajoCol) October 9, 2024
La ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, destacó la importancia de estas modificaciones, especialmente en lo referente a los pactos colectivos. “Este ha sido un tema muy criticado, tanto por la OIT como por la OCDE”, señaló la ministra, enfatizando que los cambios aprobados cumplen con compromisos internacionales adquiridos por Colombia.
Uno de los aspectos más notables es la introducción de un procedimiento judicial sumario para proteger a trabajadores sindicalizados contra la discriminación, así como medidas para promover la igualdad de género en las organizaciones sindicales.
Con solo 13 artículos pendientes de aprobación, se espera que la reforma complete su trámite en la Cámara en la próxima sesión plenaria, programada para la semana entrante. Este avance representa un paso crucial para la agenda laboral del gobierno Petro, aunque aún deberá enfrentar debates adicionales en su camino hacia la implementación final.
La reforma ha generado tanto apoyo como críticas en diversos sectores de la sociedad colombiana. Defensores argumentan que fortalecerá los derechos de los trabajadores, mientras que opositores expresan preocupaciones sobre su impacto en la flexibilidad laboral y la competitividad empresarial.






