Militares reconocieron participación y piden perdón por falsos positivos ante la JEP

Un general, cuatro coroneles y otros cinco militares retirados del Ejército reconocieron sus actos.


Redacción. En el marco de una audiencia pública en Ocaña, Norte de Santander, militares retirados del Ejército reconocieron el asesinato de jóvenes campesinos, presentados como delincuentes dados de baja en combate o también conocidos como ‘falsos positivos’.

Son 11 los responsables de falsos positivos en el Catatumbo, Norte de Santander que fueron imputados por crímenes de guerra y lesa humanidad y por primera vez en la historia, reconocieron públicamente los delitos cometidos.

«Ningún momento nos había acercado tanto a la verdad y a la posibilidad de impartir justicia como esta audiencia de reconocimiento» dijo al comienzo de la diligencia  el magistrado, Eduardo Cifuentes presidente de la JEP.

El cabo primero, Néstor Guillermo Gutiérrez, fue el primero en tomar la palabra,  confirmando que el Gobierno de esa época le exigía resultados «como fuera» y admitió contacto con grupos paramilitares de la región.

“Asesinamos personas inocentes. Campesinos. Uno de mis compromisos cuando me reuní con las víctimas fue aclarar todo. Que los que asesinamos eran campesinos. El fenómeno criminal se dio en el Catatumbo entre 2007 y 2008«, indicó el militar retirado.

Además, Gutiérrez señaló que por tener «contento al Gobierno», mató a inocentes por la presión ejercida.

“Les arrebaté la ilusión a sus hijos, les desgarré el corazón a sus madres por una presión de unos falsos resultados, por tener contento a un Gobierno. No es justo, no es justo”, afirmó.

La imputación en contra de las 11 personas, se consolidó gracias a 22 reuniones individuales entre comparecientes y víctimas en Ocaña y Soacha, al igual que siete encuentros colectivos preparatorios, entre otras acciones que permitan reparar a las víctimas.

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Otro de los militares que hablaron fue el capitán del Ejército, Daladier Rivera y el sargento segundo Rafael Antonio Urbano. En el caso de Rivera admitió que varias de las armas que le colocaban a las víctimas para hacerlos parecer como guerrilleros, se obtuvieron de una caleta encontrada por él.

Por su parte, Urbano reveló que un actual mayor activo de apellido Velandia hizo parte de las ejecuciones en el Catatumbo y en el presente. no está vinculado en este proceso. Según su versión está próximo a ser general de las fuerzas militares.

La segunda parte de la audiencia se está llevando acabo desde las ocho de la mañana de este miércoles y se espera que los militares hablen de legalización de los asesinatos, el encubrimiento y la estigmatización de la población civil.

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