Horas después, los dueños del animal recibieron una llamada en la que les comunicaron que Mapú habría muerto de un paro respiratorio, que según ellos, sufrió en el momento en el que la estaban secando el pelo.

Inconformes con la explicación, los propietarios pagaron por una necropsia animal. El examen determinó que la canina murió por un trauma en el cuello y fuertes cambios en sus pulmones causados por ahorcamiento. 

El hecho ocurrió en Bogotá y la Fiscalía imputó a la señora Infante Gutiérrez el delito de maltrato animal  

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