Continúa la erradicación forzada y el uso de glifosato, pese a promesas del gobierno Petro

Así lo confirmaron campesinos de Montelíbano, San José de Uré, Puerto Libertador y Tierralta (Córdoba),


A municipios como Montelíbano, San José de Uré, Puerto Libertador y Tierralta (Córdoba), a Tibú (Norte de Santander), a Calamar (Guaviare) y a La Montañita (Caquetá) han llegado miembros de la Policía Antinarcóticos y del Ejército a erradicar de manera forzada cultivos de coca.

De inmediato, los campesinos reclamaron indignados, con palabras como: “Les hemos dicho que el gobierno de Gustavo Petro había prometido que no iba a haber erradicación forzada ni fumigación con glifosato, y que incluso ya habían dicho que los operativos se habían suspendido”, cuenta Pedro Moreno, un líder comunal de la vereda 20 de Julio, en Tibú, sin embargo, recibieron la misma respuesta de los habitantes de Puerto Nuevo de Montelíbano:

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“Que ellos solo cumplen órdenes presidenciales, que la erradicación no ha parado y que tienen que cumplir sus contratos”, afirma Emiliano Martínez, delegado departamental de la Coordinadora Nacional de Cultivadores y Cultivadoras de Coca, Amapola y Marihuana.

Cabe resaltar que el director de la Policía Nacional, general Henry Sanabria, señaló que “las operaciones de erradicación forzada de los cultivos de matas de coca se suspendieron” y que lo que estaban aplicando era la erradicación voluntaria.

El presidente de la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú, Cervelión Cogollo de la vereda La Bonita, de Tierralta, explicó que uniformados de la Policía llegaron en helicóptero, con fumigadoras de motor en la espalda cargadas de glifosato. “Bajaron, rociaron el veneno y cuando los campesinos se estaban acercando para confrontarlos, el helicóptero los levantó y se fueron”.

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A las veredas de Solodios y Veredas Unidas, del corregimiento de Puerto Nuevo, en Montelíbano, llegaron miembros del Ejército a hacer erradicación manual. “Cuando los campesinos están en la tierra, los militares se evitan la discusión y llegan, miden el cultivo, arrancan unas 50 matas y lo registran como erradicado”, denuncia Emiliano Martínez, quien también es miembro de la Asociación Campesina del Sur de Córdoba (Acsucor)

La Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional (Diran) y el Ministerio de Defensa le confirmaron a El Espectador que la erradicación forzada no se ha suspendido. De hecho, la Diran aclaró que en un comunicado publicado el mismo día de la entrevista al general Sanabria, esa entidad señaló que “la Fuerza Pública, bajo los lineamientos del Gobierno Nacional, avanza en los mecanismos de erradicación de los cultivos ilícitos en varias regiones del país” y que “las labores del Programa de Erradicación Manual de Cultivos Ilícitos se mantienen”. Con esas estrategias, en lo corrido de 2022, la Policía Nacional y el Ejército han erradicado 54.621 hectáreas de coca.

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