Las redes obsoletas de distribución y las conexiones irregulares generan pérdidas de hasta el 70% del agua potable en municipios de Córdoba, afectando la continuidad del servicio incluso en zonas con nueva infraestructura de tratamiento y conducción.
Lorica ejemplifica esta problemática al perder siete de cada diez litros de agua que ingresan a su sistema de distribución, según reveló Aguas de Córdoba. El municipio enfrenta esta situación por tuberías que superan los 40 años de antigüedad.
“El 70% del agua que se inyecta a esa red de distribución, o sea toda la red menor que lleva el agua a las casas, se pierde”, explicó Maruen Jabib Janna, gerente de Aguas de Córdoba.
Las pérdidas se atribuyen a múltiples factores: tuberías deterioradas, conexiones fraudulentas y reparaciones improvisadas realizadas durante décadas. Esta situación se repite en varios municipios del departamento donde las redes internas no han sido renovadas.
El problema persiste incluso en zonas beneficiadas por nuevos proyectos como el Acueducto Regional San Jorge, donde la infraestructura principal será moderna pero las redes municipales mantienen su antigüedad.
“Toca revisar un plan de inversiones de ese esquema de operación, porque nosotros lo que estamos haciendo es una planta, una captación, una línea con unos almacenamientos, pero las redes internas de cada municipio no las hemos visto, no las hemos tocado, no las conocemos”, señaló Jabib Janna.
La solución requiere que los alcaldes municipales desarrollen proyectos específicos para renovar sus redes de distribución. Sin estas intervenciones, las inversiones en nueva infraestructura no garantizarán la mejora en el servicio.
Las administraciones locales deberán implementar sistemas de micromedición, sectorización y renovación de redes menores para optimizar la distribución del agua. Estas acciones son responsabilidad directa de los municipios, independientemente de las obras departamentales en ejecución.





