#Noticias | Sian Griffiths es una mujer de 43 años que vive en Gales y contrajo covid en mayo de 2020 cuando trabajaba como fisioterapeuta en el servicio británico de salud pública (NHS).
Hasta aquí todo parece una historia de cualquier persona, pero el problema radica cuando la mujer afirma que se siente ‘avergonzada’ por la ‘laguna mental’ que le han producido las secuelas del covid.
Sian expresa que está ansiosa por volver al trabajo luego de llevar 18 meses con covid de larga duración, esto quiere decir que los síntomas que presentan las personas por algunos días después de que se les quite el covid, ella los ha tenido que soportar por 18 meses.
La ‘niebla’ mental que se le ha venido desarrollando a Sian, le impide poder concentrarse en actividades consideradas como ‘básicas’ en el diario vivir.
“No puedo manejar lejos, me olvido de cerrar las puertas, quemo la comida. Y cuando estoy leyendo, mi cerebro convierte unas palabras en otras. Pierdo la concentración”.
Este síntoma de covid de larga duración, lo sufre un poco más del 2% en el Reino Unido, con un total aproximado de 1,3 millones de personas afectadas.
Hasta el momento no hay una definición que haya sido acordada internacionalmente sobre lo que sería el covid de larga duración y tampoco los especialistas tienen certeza de qué tan común es el tema ni de sus síntomas.
Sin embargo, afirman que algo común en todas las personas que lo han presentado, es dificultad para respirar, fatigas, cambios en el gusto y olfato, dolor en las articulaciones, cansancio, entre otros.

Finalmente, la mujer afirma que es desgarrador depender de sus padres para que le estén recordado a cada momento todo lo que debe hacer y se siente desesperada por la situación.
“Ahora tengo que tener a mi mamá y a mi papá básicamente tratando de recordarme que haga cosas todo el tiempo. Es desgarrador”.





