Una moto bomba estalló en la noche de Viernes Santo en la zona urbana del municipio de Briceño, Antioquia, a pocos metros de la estación de Policía, dejando un uniformado herido por las ondas explosivas y las esquirlas del artefacto. La estación sufrió daños estructurales y una motocicleta quedó completamente destruida por la detonación.
La explosión ocurrió mientras decenas de habitantes participaban en el tradicional sermón de las Siete Palabras en la iglesia del parque principal. El estallido generó pánico entre la comunidad: varias personas que asistían a los actos religiosos quedaron en medio de la emergencia y debieron refugiarse dentro del templo, mientras otros ciudadanos optaron por encerrarse en sus viviendas por temor.
Rendón señaló que en esa zona operan el Clan del Golfo y el frente 36 de las disidencias de las Farc, estructura bajo el mando de alias Calarcá, y cuestionó la política de paz total del Gobierno Nacional.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón, rechazó el ataque con dureza: “Como director de la Policía Nacional de Colombia rechazo de manera categórica los actos de violencia perpetrados contra nuestros hombres y mujeres en el municipio de Briceño.” Agregó que “estos ataques no solo vulneran la integridad de nuestros uniformados, sino que constituyen una afrenta directa contra el Estado, la institucionalidad y la seguridad de todos los colombianos.”
Las autoridades activaron un plan de respuesta en la zona para identificar y capturar a los responsables del atentado






