Son cuatro lotes que la administración municipal dispondrá con el propósito de desarrollar proyectos de vivienda que permitan reubicar a familias asentadas en áreas vulnerables.
El alcalde Hugo Kerguelén García confirmó que el equipo técnico revisa la viabilidad de estos predios tras la emergencia ocasionada por las inundaciones.
La administración municipal inició el análisis de disponibilidad de suelo luego de identificar la necesidad de trasladar comunidades ubicadas en sectores expuestos a crecientes del río Sinú y en zonas de protección ambiental. El mandatario explicó que la prioridad consiste en encontrar terrenos aptos que cumplan condiciones técnicas, jurídicas y urbanísticas.
De acuerdo con lo informado, el municipio evalúa la extensión de hectáreas disponibles, el acceso a servicios públicos y la capacidad presupuestal para ejecutar soluciones habitacionales. Estas acciones avanzan en paralelo con las gestiones ante el Ministerio de Vivienda para agilizar la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) mediante un decreto de emergencia.
Kerguelén García precisó que la meta no es trasladar a las comunidades a suelo rural sin garantías, sino habilitar jurídicamente nuevos espacios urbanos que ofrezcan condiciones seguras y estables. Para ello, la administración revisa alternativas que permitan incorporar terrenos al perímetro urbano si la normativa lo autoriza.
El alcalde sostuvo que la reubicación forma parte de una hoja de ruta orientada a reducir la exposición al riesgo en futuras temporadas de lluvias. Mientras se concreta el marco normativo, el municipio continúa el estudio detallado de los cuatro lotes y proyecta definir cuántas familias podrían beneficiarse con los nuevos desarrollos habitacionales.





