El dique artesanal que hoy se levanta en Las Palomas no es el punto final. Una vez avance el cierre de las bocas en El Tigre y Las Olas, la Alcaldía de Montería tiene previsto reforzar esa primera línea de contención con la construcción de un terraplén permanente que consolide una barrera más robusta frente al desbordamiento del río Sinú.
La condición para ejecutar esta segunda fase es la habilitación de la vía que comunica a Las Palomas con los predios donde se adelantan los trabajos. Sin ese acceso terrestre, no es posible movilizar la maquinaria ni los materiales necesarios para levantar una estructura de mayor envergadura que supere las limitaciones del dique provisional.
El plan contempla dos momentos concretos: primero, contener el paso del agua mediante el dique artesanal de madera y sacos rellenos de suelo; y segundo, reemplazar esa estructura provisional por un terraplén que ofrezca mayor estabilidad y durabilidad frente a futuras crecientes del Sinú.
La importancia de esta obra trasciende los límites de Montería. Municipios como Cereté, San Pelayo, Lorica y San Bernardo del Viento permanecen en alerta ante el incremento del caudal, y una barrera permanente en Las Palomas reduciría significativamente el riesgo de inundaciones aguas abajo.




