El comportamiento de la inflación en Montería durante noviembre mostró una tendencia de estabilidad con variaciones leves, lo que perfila un cierre de año sin sobresaltos, pero con presiones diferenciadas sobre el presupuesto de los hogares.
Los resultados del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicados por el DANE evidencian que, aunque la ciudad no se ubicó entre los dominios con mayores incrementos, sí enfrentó alzas puntuales en servicios esenciales, contrastadas con descensos marcados en productos alimentarios.
En el conjunto nacional, la variación mensual del IPC fue de 0,07 %, mientras la anual se situó en 5,30 %. Los servicios públicos, el transporte y los restaurantes se mantienen como los rubros que más presionan el costo de vida, mientras que alimentos frescos continúan amortiguando la inflación gracias a caídas en frutas, tomate, cebolla y otras hortalizas.
De acuerdo con las divisiones analizadas por el DANE, salud, bebidas alcohólicas, restaurantes y hoteles lideraron las variaciones positivas mensuales, mientras alimentos y recreación registraron descensos, siendo estos últimos los que mayor contribución negativa aportaron a la variación total.
En noviembre, por ejemplo, los alimentos tuvieron una caída del -0,72 %, comportamiento que alivió parcialmente la presión inflacionaria al cierre del año.
Para los hogares monterianos, el panorama combina estabilidad con focos de tensión: el aumento en servicios como agua, que en varias ciudades del país superó variaciones mensuales significativas, y el sostenido incremento en transporte seguirán presionando el gasto, mientras la reducción en precios de la canasta básica aporta un respiro clave en temporada de fin de año.
Con este balance, Montería se encamina a concluir 2025 con una inflación controlada, aunque con retos en sectores que impactan directamente la economía familiar.





