El Ministerio de Salud emitió circular ordenando revacunación contra la fiebre amarilla, tras registrar 10 muertes, ocho de ellas en personas provenientes de zonas sin riesgo que visitaron municipios del oriente y sur del Tolima donde circula activamente el virus.
El cambio de protocolo se produjo después de dos casos emblemáticos: un hombre de Orito (Caquetá) vacunado en 2002 que falleció por fiebre amarilla, 23 años después, y un joven de 17 años de Zipaquirá inmunizado en 2009 que murió tras visitar Ataco, Tolima, 16 años después de su única dosis.
“Hemos tenido dos pacientes con fiebre amarilla del Tolima y ocho de fuera del Tolima, especialmente porque se fueron para allá y no atendieron el llamado de vacunarse”, explicó el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo.
El Gobierno destinó 314.000 millones de pesos para aplicar más de 5 millones de vacunas en zonas de riesgo, alcanzando cobertura del 100% en 150 municipios de muy alto riesgo ubicados en Amazonas, Orinoquía, Catatumbo y Tolima.
Los fallecidos incluyen cuatro personas de Bogotá, una de Zipaquirá, una de Boyacá y dos de Cundinamarca que visitaron Chaparral, Río Blanco, Ataco, Villarrica, Cunday, Purificación o Prado sin vacunarse previamente.
Anteriormente, Organización Panamericana de la Salud recomendaba dosis única vitalicia y excluía mayores de 60 años. Ahora se recomienda revacunación cada 10 años para todas las personas desde los 6 meses sin límite de edad.
“Todos los niños tienen el esquema de vacuna contra fiebre amarilla, por eso no tenemos muertes de niños. Pero la mayoría de los adultos no están protegidos”, advirtió el ministro.
El país cuenta con suficientes biológicos tras compra de lote desde Rusia.





