A finales de julio, Colombia enfrentará una reparación eléctrica de cinco días que pondrá a prueba tanto la infraestructura energética del país como la capacidad de respuesta de los ciudadanos. Así lo anunció el ministro de Energía, Edwin Palma, quien firmó una resolución para activar los preparativos con suficiente anticipación.
Según el funcionario, la reparación es un proceso necesario para el sistema, pero su coincidencia con el pico del fenómeno del Niño la convierte en un escenario especialmente exigente. La reducción de lluvias y el descenso en los niveles de los embalses dejan al sistema eléctrico nacional con menos margen de maniobra justo en el momento en que más se le exigirá.
La resolución firmada por Palma activa un comité del sector energético encargado de coordinar las acciones técnicas, regulatorias y operativas necesarias para que esos cinco días transcurran sin consecuencias mayores. El comité tendrá la tarea de emitir las normas correspondientes, acompañar las decisiones del sector y hacerles seguimiento a los planes de contingencia.
“Los días serán complejos, pero manejables si hay cooperación”, añadió Palma.






