El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró este lunes que la senadora Isabel Zuleta no obstaculizó el desarrollo normal de las acciones militares y policiales contra estructuras criminales en el país.
El pronunciamiento llegó tras un encuentro de carácter urgente con la cúpula de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, convocado para aclarar las acusaciones que vinculaban a la congresista del Pacto Histórico con presiones indebidas sobre generales.
“De acuerdo a la información suministrada por la cúpula militar, con la información disponible e interactuando con los generales activos, se confirmó que no hubo ninguna interferencia de parte de la senadora Zuleta que hubiera afectado el flujo normal de las operaciones o el actuar de la fuerza pública”, declaró el jefe de la cartera de Defensa.
Las denuncias habían sido reveladas días antes por la revista Semana, donde ocho generales —cinco activos y tres retirados— aseguraron haber recibido llamadas y mensajes de Zuleta, familiares y asesores solicitando detener combates en municipios como Ituango, Briceño, Amalfi y sectores del Valle de Aburrá. Las supuestas presiones estarían relacionadas con operativos contra las disidencias de alias Calarcá y bandas criminales en Antioquia.
El ministro Sánchez reconoció que las comunicaciones de la senadora responden a su labor como legisladora y defensora de derechos humanos. “Son las interacciones que hemos tenido con todos, comunicaciones de qué problemas de seguridad hay en este sector, qué riesgos hay en esta área”, explicó.
Además, recordó que la línea de mando de la Fuerza Pública depende exclusivamente del presidente de la República. “La fuerza pública pertenece al órgano ejecutivo y la autoridad se ejerce a través de esa línea de mando que la encabeza el presidente”, puntualizó.
La senadora Zuleta enfrenta denuncias ante la Corte Suprema y la Fiscalía por presunto abuso de función pública y tráfico de influencias.





