El candidato presidencial Miguel Uribe Londoño denunció que durante meses alertó sobre los riesgos de seguridad que enfrentaba su hijo Miguel Uribe Turbay, sin que las autoridades adoptaran las medidas de protección necesarias para resguardar su vida. El señalamiento forma parte de un pronunciamiento en el que el aspirante presidencial exige verdad, justicia y que los responsables del crimen respondan ante la ley.
Uribe Londoño cuestionó directamente la omisión institucional que, a su juicio, antecedió al asesinato de su hijo. Para el candidato, las advertencias que hizo durante meses debieron haber derivado en acciones concretas de protección que nunca llegaron, y ese vacío tiene responsables que deben ser identificados.
El aspirante también vinculó el crimen con la política de paz total del Gobierno Nacional. Según su lectura, esa apuesta ha generado un ambiente de mayor impunidad y riesgo para los ciudadanos ordinarios y, en particular, para quienes hoy llevan las investigaciones del caso de su hijo, sobre quienes la Fiscalía General de la Nación ya advirtió la existencia de un presunto plan para atentar contra su vida.
Uribe Londoño fue categórico en sus exigencias: los responsables del asesinato de Miguel Uribe Turbay no pueden quedar impunes y la sociedad colombiana tiene derecho a conocer toda la verdad sobre lo ocurrido, sin que las presiones o amenazas contra los investigadores logren frenar el proceso judicial.






