El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó que tres menores de edad figuran entre las diez personas que murieron en el bombardeo ordenado por el presidente Abelardo De la Espriella contra las disidencias de alias ‘Calarcá’.
La operación aérea, denominada Operación Amón, se ejecutó en la madrugada del jueves 27 de agosto en zona rural del municipio.
Según el comunicado forense, los diez cuerpos fueron recibidos el 29 de agosto y trasladados a las sedes de Florencia y Villavicencio. Nueve ya fueron plenamente identificados: cuatro corresponden a mujeres y cinco a hombres, y entre ellos hay tres menores, dos de 15 años y uno de 16. El décimo cadáver continúa en abordaje forense por el estado en que se encuentra.
Las autoridades no descartan que ese cuerpo sin identificar corresponda a Juan Antonio Agudelo Salazar, alias ‘Urías Perdomo’, hombre de confianza de ‘Calarcá’ por quien el Ministerio de Defensa ofrecía 400 millones de pesos. Su traslado a Bogotá para análisis adicionales dependerá del avance del proceso.
El ministro de Defensa, Jorge Mora, sostuvo que el ataque se dirigió contra tres zonas campamentarias cercanas al río Inírida, donde operaba el Bloque Jorge Suárez Briceño. Además de las bajas, la Fuerza Pública capturó a una persona, rescató a un menor para restablecimiento de derechos e incautó 19 fusiles, 7 ametralladoras, 184 minas antipersonal y más de 29.000 municiones.
El jefe de la cartera afirmó que la operación cumplió los estándares legales exigidos para ataques aéreos y que la responsabilidad por la muerte de los menores recae en las estructuras armadas que los reclutan, práctica tipificada como crimen de guerra.
Anunció que instaurará denuncias ante la Fiscalía y que los ministerios de Defensa y Justicia adelantan una mesa interdisciplinaria para endurecer la persecución de las redes de captación.
Este fue el segundo bombardeo autorizado por el mandatario en sus primeras semanas de gobierno.





