El municipio de Lorica enfrenta una emergencia sin precedentes que amenaza directamente a más de 20.000 habitantes de la zona ribereña del río Sinú.
El alcalde Carlos Mario ‘Coto’ Manzur anunció una evacuación preventiva que debe ejecutarse en las próximas 30 horas, según los pronósticos del IDEAM y los caudales liberados desde la represa de Urrá.
“Vamos a tener que hacer una evacuación muy rápida”, advirtió el mandatario durante una mesa de crisis sostenida con el gobernador de Córdoba y la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos. El nivel del río superará la cota de rebosamiento en toda la franja ribereña del municipio, situación que ya comenzó a materializarse.
La administración municipal habilitó la Villa Olímpica e instalaciones educativas como albergues temporales. Manzur solicitó al Gobierno Nacional apoyo inmediato con embarcaciones, alimentos y recursos logísticos para trasladar a los afectados hacia zonas seguras.
La crisis se agrava porque los caudales descargados desde Urrá mantienen niveles elevados constantes. Además, el colapso de la caseta de captación del acueducto en el corregimiento La Doctrina dejó sin agua potable a esta comunidad y a Santa Lucía. Un motor fue recuperado, pero la estructura permanece sumergida.
Las lluvias constantes desde el domingo generaron inundaciones adicionales en La Doctrina, mientras que deslizamientos afectaron las vías rurales en los corregimientos de Remolino y El Lazo. La carretera Lorica-San Antero también presenta daños.
Aunque el punto crítico de Sarandelo permanece controlado gracias a reforzamientos realizados en 2024, surgieron nuevas zonas de socavación. Equipos de Defensa Civil realizan censos de daños materiales y agropecuarios en las áreas comprometidas.









