Luiz Inácio Lula da Silva comenzó un ciclo de radioterapia superficial preventiva en el cuero cabelludo, según confirmó el Hospital Sirio-Libanés en un boletín médico oficial. El tratamiento busca reducir la posibilidad de que el carcinoma basocelular, extirpado el 24 de abril en la sede de São Paulo de esa clínica, vuelva a aparecer en la misma zona.
El equipo médico explicó que la radioterapia superficial actúa sobre el área tratada para eliminar cualquier célula cancerosa residual que pudiera haber quedado tras la cirugía. El procedimiento de abril duró cerca de una hora, no presentó complicaciones y ese mismo día Lula recibió el alta y regresó a su casa en el barrio de Pinheiros. La biopsia posterior confirmó el diagnóstico, carcinoma basocelular, el tumor cutáneo más frecuente y directamente vinculado a la exposición solar acumulada a lo largo de los años.
Los especialistas aclararon que la lesión era localizada y sin indicios de propagación. Adicionalmente, en el tejido extraído detectaron una lesión actínica, considerada precancerosa, que también requiere seguimiento dermatológico periódico para evitar su evolución futura.
Durante el tratamiento, el presidente debe usar sombrero de forma continua, aplicar protector solar y mantener un vendaje en la cabeza. Estas medidas, precisó el equipo médico, no modifican su rutina diaria ni limitan sus funciones como jefe de Estado.
Lula da Silva no registra secuelas que afecten su desempeño público. Los médicos subrayaron que sus antecedentes clínicos, un cáncer de laringe superado en 2011, una operación de cadera por artrosis y una hemorragia intracraneal por accidente doméstico, no interfieren con la recuperación actual.
El presidente continúa su agenda política mientras mantiene controles dermatológicos regulares, en un momento en que avanza su campaña de cara a la reelección.






