El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó este jueves su “profunda preocupación por el uso de la fuerza contra Venezuela”, tras sostener conversaciones telefónicas con los mandatarios de Colombia, México y Canadá.
En comunicación con el presidente Gustavo Petro, Lula denunció que las acciones militares contra Venezuela violan “el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la soberanía” del país caribeño, advirtiendo que “sientan un precedente peligroso para la paz y la seguridad regionales y para el orden internacional”.
Ambos mandatarios coincidieron en que “la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano”, y celebraron el anuncio de liberación de presos políticos realizado por la Asamblea Nacional chavista.
Lula reveló que Brasil enviará 40 toneladas de insumos y medicamentos de un total de 300 toneladas ya recolectadas para reponer el stock de productos y soluciones de diálisis destruidos en un centro de abastecimiento alcanzado por los bombardeos el 3 de enero, según la solicitud del gobierno venezolano.
En conversación con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el mandatario brasileño repudió “los ataques contra la soberanía venezolana” y rechazó “cualquier visión que pueda implicar la anticuada división del mundo en zonas de influencia”.
Con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, Lula condenó “el uso de la fuerza sin el respaldo de la Carta de las Naciones Unidas” y subrayó que “el destino de Venezuela debe ser decidido soberanamente por su pueblo y que Sudamérica debe seguir siendo una zona de paz”.
Brasil y Colombia reafirmaron su compromiso de cooperar por la estabilidad en Venezuela, país con el que comparten extensas fronteras.









