Después de 70 días de permanecer en la morgue de Medicina Legal de Valledupar, el cuerpo de Luis Alfredo Garavito, conocido como “la Bestia”, fue cremado este jueves. Este asesino en serie, responsable de casi 200 violaciones y asesinatos de niños en Colombia, Ecuador y Venezuela, falleció el 12 de octubre en la Nueva Clínica de Santo Tomás, Valledupar, a causa de complicaciones de salud, incluida la leucemia.
La ceremonia se llevó a cabo en el Parque Cementerio Jardines del Recuerdo de Valledupar, con la presencia de su defensor, Gabriel Alfonso Beltrán, el defensor del pueblo del Cesar, José Hernández, y la delegada de asuntos penitenciarios de la Defensoría del Pueblo, Tatiana Barriga.
“Desde el pasado 12 de octubre que falleció Luis Alfredo Garavito, su cuerpo estuvo en las instalaciones de la morgue debido a diferentes trámites administrativos y judiciales. Hoy por fin se realizó el proceso”, informó Hernández, según Radio Nacional de Colombia.
Las cenizas de Garavito serán trasladadas al municipio de Trujillo, Valle del Cauca, donde serán recibidas por sus familiares. Garavito, condenado inicialmente a 40 años de prisión por el asesinato de un niño, enfrentó repetitivas sentencias que confirmaron su responsabilidad en la muerte de más de 172 niños. Pasó más de dos décadas en la Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, donde se encontraba en el pabellón de internos especiales.
La salud de Garavito se deterioró con el tiempo, diagnosticado con cáncer ocular y leucemia. Optó por rechazar el tratamiento médico y falleció a los 65 años, marcando el fin de una vida vinculada a crímenes atroces que conmocionaron a la región.







