El municipio de Lorica no logra salir de la emergencia invernal. Mientras otros territorios inician la fase de recuperación, aquí el nivel del agua sigue aumentando y compromete tanto la zona rural como sectores urbanos.
El alcalde Caros Manzur advirtió que la situación se agrava con el paso de las horas y explicó que “cada media hora que pasa tenemos unos afectados nuevos”.
La ruptura de más de 200 metros en el sector de Boca Nueva Colombia mantiene bajo presión a por lo menos 10 corregimientos, donde voluntarios y trabajadores municipales intentan contener la corriente con apoyo de maquinaria y material de relleno.
La acumulación hídrica proveniente de otros municipios, sumada al desbordamiento de caños y ciénagas, incrementó el caudal que llega a Lorica y a San Bernardo del Viento. El mandatario local señaló que el caño de Chimalito presenta niveles elevados, lo que ya provoca anegaciones en barrios de la cabecera.
“Nosotros no hemos pasado la emergencia”, afirmó el alcalde al recalcar que la prioridad sigue siendo la contención del agua y la atención humanitaria. Añadió que, equipos municipales y voluntarios trabajan día y noche para frenar el avance, mientras continúan los censos de damnificados.
La administración también participa en mesas técnicas con el Gobierno Nacional y la Gobernación de Córdoba para planificar la etapa de recuperación. Sin embargo, el mandatario insistió en que primero deben controlar la creciente, ya que el fenómeno aún impacta de forma directa a la población.
Lorica mantiene activos sus planes de contingencia ante el riesgo de nuevas lluvias y la posibilidad de que el nivel del agua continúe subiendo en las próximas horas.




